Chango Spasiuk llenó de sonido y color la noche correntina
La sexta luna de la Fiesta Nacional del Chamamé recibe con gratitud al Chango Spasiuk, que hipnotizó al Cocomarola con una propuesta exquisita, que equilibró la fuerza de la tierra y la sutileza instrumental.
El misionero pintó paisajes sonoros acompañado por un ensamble de lujo y con la destacada participación de Diego Arolfo en voz y guitarra, el Chango alternó climas de profunda introspección con la euforia del ritmo maceta.
Fue una actuación sublime, donde el acordeón no solo hizo música, sino que contó la historia de toda una región, dejando al público ovacionando de pie una entrega de absoluta identidad y calidad en Corrientes.
El músico brilló el miércoles en la sexta luna de la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes con un ensamble de lujo, piezas que emocionaron e hicieron bailar y cosecharon todos los aplausos jueves 22 de enero de 2026 | 11:45hs.
Chango Spasiuk emocionó a miles de almas con su concierto la noche del miércoles en la sexta luna de la 35º Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes.
Con su acordeón indivisible de su esencia y un ensamble exquisito de reconocidos músicos y Diego Arolfo en la voz, el apostoleño desandó paisajes musicales y de la tierra chamamecera.
Ya luego de haber interpretado algunas canciones, Chango tomó el micrófono para saludar desde el centro del mítico escenario Sosa Cordera.
“Hablo poco porque tengo muchas ganas de hacer música, dijo” y continuó: “Gracias por recibirnos, este escenario es muy poderoso y siempre dan ganas de volver y tocar música; estamos más que agradecidos”.
“Gracias por invitarnos a formar parte nuevamente de este refugio de nuestra identidad. La identidad, como decía Julián Zini ‘estamos hechos de un montón de chorros de sangre’, española, mestiza, gringa, guaraní, inmigrantes. Hay una multiplicidad de colores en lo que llamamos nuestra identidad y nuestra música también se nutre de esa diversidad”, expuso.
“Cuidemos esa diversidad, el chamamé tiene infinitos rostros, hay muchos, y en estas noches (en el anfiteatro Cocomarola) se expresan todos esos rostros de esta tradición, gracias por dejarnos tocar”.
En el cierre de su presentación, Chango Spaziuk se despidió con “Kilómetro 11”, el clásico de Mario del Tránsito Cocomarola que representa el sentir chamamecero a través de generaciones.
Fuerza de la raíz y profundidad de la memoria para la propuesta musical de Spasiuk, chamamé que trasciende fronteras y que dialoga con el mundo sin perder su origen.
Imágenes Eschaco - Con información de El Territorio y Tv Pública