Siete meses sin Maira: rechazo y repudio al pedido de excarcelación de la Defensa de Rodrigo Silva
Antonia Leiva, madre de la joven desaparecida en Villa Ángela, junto al colectivo Ni Una Menos, rechazó el pedido de excarcelación de uno de los imputados en la causa; además, señaló las nuevas pruebas que arrojó la investigación.
El colectivo Ni Una Menos junto Antonia Leiva Morán, madre de la joven Maira Benítez desaparecida hace más de siete meses en Villa Ángela, rechazó y repudió el pedido de excarcelación que realizó el abogado de Rodrigo Silva, uno de los dos detenidos en la causa, imputados por privación ilegítima de la libertad. «La defensa de Rodrigo Silva, el principal sospechoso, quien llevó a Maira e hizo desaparecer a mi hija, trata de decir que Silva no es culpable, y todos sabemos que es el principal responsable porque hay testigos, hay pruebas, y principalmente los testigos vieron a Silva con mi hija por última vez», explicó Antonia en conferencia de prensa. Por su parte Charo Alcire, dirigente de la CCC, añadió que «el pedido de excarcelación se basa en decir que ninguna prueba es valedera o contundente para que Rodrigo Silva siga preso. Nosotras entendemos que Silva fue la última persona que estuvo con Maira en el auto, es la prueba fundamental que tenemos. Y nos llama poderosamente la atención cómo está trabajando la defensa insistiendo en el pedido de que se lo ponga en libertad», dijo la dirigente social.
Mientras que la escritora Cecilia Solá consideró que «es muy perversa la postura del abogado de la defensa. Básicamente dice que al no estar Maira, no voy a decir el cuerpo, nadie sabe qué pasó, Maira podría estar tomando sol en las playas de Francia», señaló. Seguidamente recordó: «Este es un cuento conocido, no nos olvidemos que durante el proceso militar ese era el planteo que se hacía, al no estar los cuerpos de los detenidos desaparecidos no había forma de mostrar que le habían hecho algo, es básicamente lo que está diciendo el abogado de Rodrigo Silva». Tras lo cual condenó: «Me parece que es de una perversión absoluta utilizar ese recurso, que ya lo hemos visto cuando todos sabemos que algo malo pasó con Maira, no sabemos qué, pero no está tomando sol en Francia».
Avances de la causa
Al momento de señalar los avances de la causa, Antonia señaló que «estamos esperando los resultados del trabajo de los perros. Todavía no sabemos por qué las pruebas no están. Sin embargo la fiscala me informó personalmente que se encontraron varias pruebas, por ejemplo en el campo de Esquivel, donde trabajan el padre e hijo de Cáceres que estuvo con Rodrigo Silva cuando Maira desapareció, los perros encontraron una carta donde estaba el nombre de Maira y dos chicas más y este lunes recién se empezó a hacer el estudio caligráfico», explicó. También en la casa de Cáceres se encontró una bolsa con precinto y ropa interior que tampoco me llamaron a reconocimiento para ver si eran o no de mi hija; después en la casa de Silva también los perros marcaron detrás de la casa un jean que tampoco me lo mostraron, y cuando se fue a ronda de reconocimiento los perros señalaban a Silva y a Cáceres», comentó.
falta de información
Asimismo, al momento de evaluar el proceso, Antonia entendió que «es todo muy lento, y hay cosas que por ahí estoy en descuerdo, como por ejemplo lo que no me informan, porque tengo todo el derecho a saber qué está pasando y es la tardanza de informarme, si yo no pregunto no me dicen nada», se quejó.
También explicó que los perros durante el procedimiento señalaron dos veces el baúl del auto de Silva. «No sabemos de qué manera estuvo mi hija en el baúl, si viva o muerta, eso no nos dijeron y es lo que yo quiero que me expliquen», demandó y repudió la estrategia del abogado defensor de Silva, quien sin estar presente en el procedimiento cuestionó la veracidad del trabajo de los canes al decir que «fueron manejados por el instructor».
Consultada sobre lo que personalmente cree que le sucedió a Maira, Antonia dijo: «Rodrigo Silva sabe qué final le dio a mi hija, y ya en este último tiempo no bajo los brazos ni pierdo las esperanzas, pero mi instinto huele mal, porque al no parecer mi hija es como si se la tragó la tierra, y creo que Silva sabe lo que hizo, la hizo desaparecer de una mala manera a mi hija, ojalá Dios me demuestre que estoy equivocada», anheló. Tras afirmar que Silva continúa detenido comentó que «por dichos también nos enteremos que el procurador general dijo que va a elevar a juicio, que van a seguir la investigación pero con los detenidos en libertad y eso es lo que no queremos, porque mi hija no aparece», destacó.
Mariela, otro femicidio anunciado: «Al Estado le importamos un carajo» El colectivo Ni Una Menos lamentó el nuevo caso de un femicidio anunciado, que tuvo lugar pocas horas atrás, y se cobró una nueva víctima a pesar de las reiteradas denuncias contra su agresor, sobre quien recaía ya una orden de restricción: Mariela Fernández. Ante esto la activista Magdalena Corvalán sostuvo: «Es parte de lo mismo, hoy estamos con Antonia acá y hace varios meses estuvimos acompañando a Mariela por la ausencia del Estado, porque no queda otra que con lo poco que se cuenta, recurso material y tiempo, poner el lomo y acompañar a víctimas en caso de Mariela y Antonia cuando no hay un interés genuino ni explícito por parte de los poderes del Estado que deberían estar poniendo la cara y movilizándose para encontrar a Maira y también deberían haber hecho algo para evitar que asesinen a Mariela», consideró.
«Mariela tenía varias denuncias, entre ellas un intento de homicidio, porque Facundo ya le había prendido fuego la casa tratando de matarla a ella y a su hijito. Ella se acercó a pedir ayuda hace siete u ocho meses, todo lo que pudimos hacer no fue suficiente», se lamentó Magdalena. «En el momento que ella ingresó a la Comisaría de la Mujer a denunciar debería haber tenido la contención sicológica que es sumamente necesaria, porque la decisión de volver con el agresor no depende de la víctima porque es una persona que tiene la voluntad reprimida, que viene castigada sicológicamente muchos años, entonces no está en condiciones de decidir», explicó la referente de Ni Una Menos. «Primero porque tienen temor, ya tenía amenazas de que si lo abandonaba lo iba a matar a ella y al nene; y segundo porque conocemos la realidad de muchas compañeras que por cuestiones económicas no pueden independizarse, irse, echar a su agresor», ejemplificó.
La activista aseveró que «Mariela no tuvo esa contención nunca, de todas las denuncias que hizo nunca fue a visitarla ningún sicólogo, nunca, por lo tanto no estaba fuerte para tomar decisiones, estaba sola, su familia está en el interior, y esa ausencia del Estado, esa desidia, el desinterés total que vemos en el caso de Maira, de Mariela, en el caso de Isabel, y estamos recansadas de mencionar todos los casos», se quejó. «Ese el problema de raíz, el femicida termina siendo el brazo ejecutor de un Estado machista y patriarcal al que le salimos más baratas muertas que vivas, porque vivas significan políticas públicas que prevengan este tipo violencia que no existen, y el resultado es ese», sostuvo.
Acompañamiento
En cuanto a las acciones que se pueden tomar, Corvalán explicó que «ayer se marchó por Mariela en su barrio. Estamos organizando una nueva movilización; y a modo personal pedimos que la gente se comprometa, apoye y se sume a la movida porque realmente eso puede sonar un cliché, pero es una realidad, ayer fue Maira, hoy Mariela y mañana puede ser cualquiera y es una realidad, más tangible que nunca», aseguró. «Realmente estamos desprotegidas, no hay clase social que te proteja, todas estamos en completo estado de vulnerabilidad, entonces pedimos a las compañeras y compañeros que están en Villa Ángela que apoyen a la familia de Maira, nos necesitamos en la calle, organizados y reclamando, porque no queremos tener una lista tan larga de nombres por las que reclamar justicia, que nos acompañemos, nos necesitamos», instó.
Cecilia Solá aportó por su lado: «Necesitamos perder el miedo, y tiene que ver con no cerrar las puertas, las ventanas y las cabezas. Entiendo que cuando en la casa de al lado sentís los ruidos, los gritos, los golpes, la reacción sea el temor, y el no me voy a meter porque me puede pasar algo a mí, porque después saben mi casa y me vienen a buscar», señaló. «Pero hay que llamar al 911 y la Policía por favor que responda en tiempo y forma. Avisá a los vecinos, esto no significa quitarle al Estado su obligación, la mochila, de proteger a todos y todas, pero si no nos acuerpamos, sino armamos verdaderas redes desde el lugar que podamos, no vamos a sobrevivir si no es en comunidad. En este momento las únicas que cuidamos de las mujeres somos las mujeres, porque al Estado le importamos un carajo», finalizó.