Documento el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
En conmemoración de una fecha que recuerda la lucha de las hermanas Mirabal frente al régimen dictatorial, el 25 de noviembre nos representa a todas las mujeres que luchamos por ocupar espacios sociales.
Hemos conseguido obtener importantes logros, pudimos salir de nuestros hogares a estudiar, trabajar y participar de organizaciones sociales y políticas, sin embargo no nos contemplan a todas ni se traducen en igualdad de oportunidades para nuestro pleno desarrollo.
Las mujeres necesitamos salir a trabajar para poder llevar el sustento a nuestros hogares, lo que nos conlleva un doble esfuerzo ya que ganamos en promedio un 36% menos que los varones, las mujeres con hijxs ganan 16% menos que las mujeres sin hijxs a lo que se le suma el factor de la precarización laboral para las mujeres jóvenes que está mal remunerado, sin protección social ni cobertura médica.
En el 2014, el INDEC reveló los resultados de una encuesta sobre Trabajo no Remunerado y Uso del Tiempo realizada en el tercer trimestre de 2013 arrojando que cerca del 89% de las mujeres hacemos trabajo no remunerado, mientras que sólo el 58% de los varones lo hacen, marcando una brecha del 40% entre ambos sexos.
Lo que nos demuestra que este sistema económico no podría sostenerse sin el aporte que las mujeres hacemos con nuestros trabajos de cuidado y sostenimiento de la vida humana. Las mujeres seguimos siendo las encargadas de las tareas domésticas lo que se traduce en la vida como una jornada laboral doble o triple que gracias a las políticas económicas fruto del gobierno encabezado por Mauricio Macri, son imposibles de eliminar.
Necesitamos políticas públicas que respondan las necesidades a las que nos vemos enfrentadas todos los días al tener que salir a trabajar en jornadas más extendidas que los hombres, necesitamos un gobierno que ampare y proteja a las mujeres con hijxs que tienen menor remuneración, porque las mujeres nos vemos afectadas por los ajustes económicos que todos los días nos exige más para llevar el sustento a nuestros hogares. Mujeres, jóvenes, madres, trabajadoras y luchadoras salimos a la calle a reclamar por la igualdad laboral y salarial porque la pobreza tiene cara de mujer.
La pobreza también es violencia, en este gobierno que nos golpea diariamente con ajustes desmedidos.