El boleto de colectivo a $1.885 pone en jaque el sueldo de los trabajadores
El sistema de transporte público del Gran Resistencia vuelve a ser noticia por un incremento que golpea de lleno en la economía familiar: el boleto de colectivo alcanzó los $1.885. La medida, que entró en vigencia recientemente, ha generado un clima de incertidumbre y preocupación en las paradas de la ciudad, donde los pasajeros aseguran que la falta de previsibilidad les impide organizar sus finanzas básicas.
En una recorrida realizada por EsChaco, los usuarios manifestaron el impacto real de esta cifra en su vida cotidiana. Para quienes deben realizar cuatro viajes diarios (horario cortado), el costo mensual se vuelve insostenible.
Testimonios del impacto "En un año el boleto se fue por las nubes", relató una joven vendedora de un local de indumentaria femenina de la peatonal. Su cálculo es alarmante: "Voy a gastar $7.540 por día para ir a mi trabajo de lunes a sábado. La mitad de mi sueldo se me va en el colectivo; estoy muy preocupada", explicó, reflejando la realidad de miles de empleados de comercio.
La crisis no solo afecta el bolsillo, sino también la dinámica laboral. Ante la imposibilidad de costear tantos viajes, algunos trabajadores han optado por cambiar sus esquemas horarios. Es el caso de la encargada de caja de una ferretería, quien debió negociar con su empleador:
"Le expliqué a mi jefe que es costoso viajar. Hago combinación con dos líneas distintas y me permitió hacer horario de corrido para ahorrarme dos pasajes por día", contó. Además, sumó otra problemática: "Ahora las líneas tienen horario reducido; cuando llego a mi casa al mediodía me queda apenas una hora para descansar antes de tener que volver".
Un futuro incierto El malestar social crece a la par de las tarifas. Mientras las empresas y el Estado ajustan los números de los subsidios y costos operativos, el trabajador promedio queda atrapado en una logística de traslado que consume gran parte de su esfuerzo mensual. Sin una estabilidad a la vista, los usuarios del Gran Resistencia hoy se debaten entre la necesidad de trabajar y el costo, cada vez más prohibitivo, de llegar a sus puestos de trabajo.
En ese sentido, una mamá expresó su preocupación porque en marzo inician las clases y aún el Gobierno no dio precisiones sobre cómo van a aplicar el boleto estudiantil gratuito para los estudiantes. “El año pasado redujeron la cantidad de pasajes por día, cubrían solo dos por día y mi hija va a escuela técnica, tiene clases mañana y tarde. Yo también trabajo y uso transporte público, asi que los costos de ir al trabajo y la escuela van a ocupar gran parte de mi sueldo”, aseguró.