Cuando el Estado está sospechado de ser parte, la solución está lejos
El presidente del Interbloque de diputados de Unión por Chaco, Carim peche, presentó el proyecto 4066/14 mediante el cual expresa su preocupación por la iniciativa del titular de la Sedronar, el ex sacerdote Juan Carlos Molina de introducir una iniciativa parlamentaria que habilite la liberación “del consumo de todo”. También se expresó contrario a la manifestación pública hecha por el gobernador en uso de licencia y actual Jefe de gabinete de la Nación Jorge Captanich de apoyar esa propuesta.
Molina y Capitanich, dos manifiestos hombres de fé Peche sostuvo que “Es altamente preocupante que quien tiene la responsabilidad de delinear políticas públicas de prevención, contención y lucha contra el narcotráfico, como es el titular de la Sedronar, el ex sacerdote Juan Carlos Molina, se manifieste a favor de liberar el consumo de todo e incluso plasmarlo en una iniciativa legislativa, y más grave aún es el respaldo público que le ha dado el Jefe de Gabinete Jorge Capitanich siendo que reiteradamente se manifiesta como padre de familia con una profunda fé cristiana”.
De tránsito y consumo a base de operaciones “En esta década del kirchnerismo Argentina ha dejado de ser un país de tránsito y consumo para convertirse en productor de drogas, especialmente sintéticas, ya en el año 2010 el presidente de la Asociación Argentina Antidrogas, Claudio Izaguirre, denunció que son seis los cárteles de la droga que han elegido a nuestro país para instalar su base de operaciones en diversas provincias, entre ellas el Chaco” Fracaso del sistema Holandés
“Hay en el mundo una prueba contundente de que la liberación absoluta del consumo es altamente contraproducente, Holanda aprobó en 1976 la liberación del consumo con lo cual cualquier persona podía adquirir estupefacientes en un café, un bar o negocios especializados, en enero de 2013 se dio marcha atrás con esas políticas poniendo en marcha fuertes restricciones porque lo único que se había conseguido es que Holanda se convierta en el mayor productor en Europa de drogas sintéticas, el mayor cultivador de cannabis y la puerta de entrada para la cocaína, la heroína y el hachís a Europa, así lo reconoció la propia titular del Instituto Holandés para la Salud Mental y las Adicciones, Margriet van Laar que dijo “...trataremos de reducir el daño tanto como sea posible...", así que sinceramente no quiero eso para mi país, ni para mi provincia y mucho menos para nuestros hijos”
Chaco tierra liberada
“Más de una vez la justicia federal ha advertido que el Chaco es tierra liberada para el narcotráfico, incluso el vicegobernador a cargo Bacileff Ivanoff lo había manifestado públicamente en mayo del año pasado, todos sabemos que eso no es posible si no hay un “llamativa” ausencia del Estado, fue la propia Fuerza Aérea Argentina la que en el año 2009 informó de la existencia de 141 pistas clandestinas y todo sigue igual, fronteras sin radares o radares que funcionan solo unas horas, sistemas de control aduaneros que funcionan mal, políticas espasmódicas y populistas como el traslado de gendarmes a la provincia de Buenos Aires para brindar una “sensación” de seguridad dejando las fronteras totalmente liberadas”. No hay voluntad política “Es evidente que no hay voluntad política, un “modelo” nacional que a pesar de haber multiplicado varias veces lo invertido en pautas publicitarias no ha direccionado parte de esos recursos a campañas de prevención de adicciones, según estudios de las naciones Unidas Argentina es el país de mayor consumo de drogas entre los estudiantes de nivel medio, un alto porcentaje de la delincuencia adolescente está vinculado al consumo de drogas, entonces, coincido con que la lucha contra la droga se debe dar desde la inclusión social, más y mejor educación, recuperar el valor del trabajo como herramienta de desarrollo y crecimiento integral de la persona y de la familia como núcleo básico de la sociedad, pero si el Estado no solo está ausente sino fuertemente sospechado de ser parte de esta gravísima problemática, la solución está lejos, mientras haya funcionarios cercanos al poder como el reciente caso de José Ramón Granero, secretario antidrogas de Argentina entre 2004 y 2011 procesado por supuesto tráfico de efedrina y otros como Molina y Capitanich promoviendo la liberación “del consumo de todo” la lucha que podamos dar caerá en saco roto”