El consumo de lácteos, por el piso: 16 litros menos por habitante que hace diez años
Lo reveló un informe sectorial que enfatizó que la crisis persiste. La demanda doméstica alcanzó los 185 litros en 2025, superando el piso máximo de 2024.
El consumo de lácteos en Argentina mostró un leve respiro durante el último año, aunque la crisis del sector persiste. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), la demanda doméstica alcanzó los 185 litros de leche equivalente por habitante. Esto representó un rebote de once unidades frente al mínimo histórico de 174 registrado en 2024, que marcó el nivel más bajo de toda la serie.
Pese a esta mejora, que significó el mejor salto interanual en diez años, el país no logra recuperar los niveles previos. En 2016, la ingesta promedio era de 201 unidades anuales. La diferencia actual equivale a 16 menos por persona, lo que representa un descenso cercano al 8%. En términos cotidianos, cada habitante dejó de tomar aproximadamente un litro por mes.
La serie histórica refleja una tendencia descendente previa a la pandemia. El indicador cayó de 197 en 2017 a 182 en 2019. Luego hubo una recuperación gradual que tocó su techo en 2023, con 191, antes de desplomarse al piso de 174 durante el año siguiente.
La estadística recopila el consumo de productos como yogures y quesos convertidos a leche equivalente. La evolución de la demanda está condicionada por múltiples factores económicos, entre los que se destacan los ingresos de los hogares, los precios de los alimentos y las decisiones de compra. El panorama refleja una fuerte retracción de la capacidad adquisitiva.