El PRO pide modificar el régimen de licencias por enfermedad y advierte que la reforma debería volver al Senado
El macrismo no ve con malos ojos que se hagan modificaciones y el proyecto retorne a la Cámara alta, a contramano de los deseos de la Rosada. Bullrich se reunió con Milei en Olivos para delinear los pasos a seguir. El lobby amarillo para volver a meter a las billeteras virtuales.
Si bien todos suponen que el PRO se sale de la vaina por votar con las dos manos la reforma laboral, los artículos vinculados a las enfermedades y una discusión sobre las billeteras virtuales obligaron a convocar a una reunión de bloque para el miércoles para ordenar la tropa. La posición que se empieza a consolidar es la de modificar esos artículos y mandar la reforma de nuevo al Senado, exactamente lo que no quiere Martín Menem. Se sabe: la relación entre Menem y Cristian Ritondo está rota desde el affaire de los lugares en al Auditoría General de la Nación, que el oficialismo le escamoteó al PRO.
Con el objetivo de sesionar lo antes posible --la opción preferida del Gobierno sería este jueves-- el oficialismo se deshizo en gestos hacia los aliados (no solo el PRO, sino también los radicales y Provincias Unidas) sobre el artículo de las licencias por enfermedad. Primero salió la factótum de la reforma, Patricia Bullrich, a asegurar que se iba a modificar el artículo de las licencias pero solo para algunos casos: “Sobre enfermedades severas, degenerativas, o irrecuperables para ponerle una adjetivación, vamos a hacer una modificación y vamos a dejar un 100%”, concedió la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. No obstante, dejó en claro que se aplicará eso “sólo en caso de corroboración concreta y fehaciente”.
Bullrich dijo que el tema ya había sido conversado en la mesa política durante el fin de semana y que estaban a bordo Martín Menem y la secretaria de Legal y Técnica, María Igarzabal Murphy. El tema que conversó con esta última es como lograr modificar esto sin que la ley completa vuelva al senado. Bullrich fue recibida el lunes por el presidente para seguir trabajando sobre estos detalles. El mandatario aprovechó para expresar su desagrado hacia los feriados.
A la estrategia de contener a los aliados se sumó el exministro de Defensa, Luis Petri, quien se refirió a ese artículo y dio detalles de lo que le proponen a los aliados: “Es lo único que se va a rever. Es un artículo que no estaba en el proyecto original, sino que surgió producto de los consensos. Vemos la inconveniencia de este artículo. Ya anunciamos que por una ley complementaria o por una reglamentación que especifique, por ejemplo, que los pacientes oncológicos o aquel que sufra una enfermedad catastrófica no van a sufrir descuentos”
“No va a volver al Senado. Reabrir la discusión nos puede colocar en una situación de Pandora”, alertó Petri.
Traducido: lo que le proponen a los aliados es que voten la ley tal como está y que confíen en que después el Ejecutivo cuando le toque reglamentarla va a hacer esa concesión a pacientes oncológicos. El mismo ejecutivo que viene ajustando las pensiones para esos pacientes, y frena leyes aprobadas como la de emergencia en discapacidad.
Una de las espadas del oficialismo incluso prepoteó ante un gran diario argentino: “¿Se van a poner en exquisitos en el PRO e impedir que se apruebe una ley fundamental como la reforma laboral porque no les gusta un artículo? La verdad no lo creemos”, se jactó.
Y bien. Ahí, justamente, yace el problema: según fuentes del bloque consultadas por Página/12, el PRO no compra lo de que se resuelva por otra via que no sea la de modificar el proyecto.
“El Gobierno planteó que los cambios podrían instrumentarse en una ley complementaria o vía reglamentación. Desde nuestra posición, lo correcto es que el texto siga la vía institucional correspondiente y que, ante cualquier modificación introducida, por nuestro bloque o por cualquier otro, vuelva al Senado para su revisión. La ley debe salir del Congreso lo más clara posible, sin grises y sin dejar cuestiones centrales libradas a la reglamentación", consideraron desde la bancada amarilla.
Es decir: mientras Martín Menem le asegura a quien quiera escucharlo que la ley “no vuelve más” al Senado, en el bloque de Ritondo advierten que no ven como un problema que eso ocurra. Ay, los detalles, el demonio siempre está en ellos.
Además, el PRO viene planteando publicamente que piensa intentar una segunda modificación en la ley: la de habilitar a las billeteras virtuales para que se pueda cobrar el sueldo a través de ellas. Esa cláusula estaba en el proyecto original, pero fue eliminada tras un fuerte lobby de los bancos. El PRO busca restaurarla y no falta quien ve detrás de esto la figura oriental de Marcos Galperín.
“Vamos a defender la libertad de los trabajadores para cobrar su sueldo, y eso implica contemplar expresamente en la ley a las billeteras virtuales en la redacción del artículo 35, que modifica el artículo 124 de la Ley de Contrato de Trabajo. Vamos a insistir en ese punto porque creemos que el trabajador debe poder elegir cómo percibir su salario, sin restricciones impuestas por el Estado ni en beneficio de los bancos”, indicaron en el bloque amarillo. En este caso, también plantean que la ley debería volver al Senado.
Y con respecto a las licencias por enfermedades, lo que se está discutiendo en el bloque es que hay “inconsistencias que podrían terminar perjudicando a los trabajadores, especialmente en el régimen de licencias por enfermedad”.
Como concesión, advirtieron a este diario que “desde el Bloque PRO estamos a disposición para trabajar esta ley con la mayor celeridad posible, de modo que, si debe regresar al Senado, estén dados los tiempos para que pueda tratarse durante el período de extraordinarias”. Es decir, para cumplir con el plan libertariano de que Javier Milei pueda abrir las sesiones ordinarias el 1 de marzo con la ley ya aprobada.