Salvador Cuño: El joven adolescente debe aprender a manejar sus instintos
El prestigioso profesional especialista en familia y adolescencia, pediatra Salvador Cuño; quien a la vez es precandidato a concejal por el espacio “Crecimiento 2015”, brindó una serie de explicaciones sobre la actualidad cotidiana de las familias y los distintos inconvenientes que surgen en la relación padres-hijos al momento de que los jóvenes desean obtener su independencia familiar, manifestando, “el joven adolescente debe aprender a manejar sus instintos y a internalizar las pautas necesarias para poder tener cierta autonomía y obtener la relativa independencia de todo ser humano adulto”
A la vez, planteó una cuestión sumamente importante, basada en la libertad que los padres le otorgan a sus hijos, “por ignorancia o negligencia de los padres no se lo puede dejar en total libertad de acción a los hijos, ya que la inexperiencia natural de su edad y la angustia del abandono lo hacen transitar rutas equivocadas; tampoco es bueno no permitirles el vuelo gradual , creándole una dependencia absoluta a los padres, transformándolos en seres inútiles, sin la suficiente capacidad de manejo social”.
En cuanto a la situación de los padres al momento de poner límites a sus hijos, Cuño resaltó, “muchos padres tiene miedo de decir NO a sus hijos, de poner límites, de estructurar normas, de convenir reglas o de negar pedidos. Parece que tuvieran miedo de perder su relación afectiva o su endeble autoridad al crear situaciones conflictivas en la cual deben demostrar su condición de padre”.
“La negación, no debe ser un simple capricho de los padres, por el contrario, de acuerdo a la capacidad de entendimiento de los hijos y en especial durante la adolescencia, la misma debe ser explicada y discutida en el ambiente familiar, con un nivel de respeto mutuo entre padres e hijos, con el fin de que el límite impuesto tenga un contenido educativo”. Continuando con la temática de la libertad de los hijos brindada por los padres, Cuño acotó “el SI y el NO definen justamente los límites de la libertad que el adolescente desea. Darle libertad no significa desentenderse de él, ya que precisa de la autoridad y seguridad familiar, en la medida que autoridad no sea despotismo, ni que seguridad sea sobreprotección”.
Con respecto al temor de los padres en disgustar a sus hijos al momento de decirles NO o prohibirles algo que los jóvenes desean, el especialista afirmó, “muchos padres creen que con una amplia comprensión, simplemente dándoles consejos, tratando de no disgustar a sus hijos sin reprimir sus deseos o impulsos , de obtener con la oferta de elementos materiales la buena conducta de los mismos o con un si fácil evitar situaciones conflictivas de estrés, podrían lograr que encuentren solos el camino hacia la madurez que persiguen. Gran error”.
Por último, Cuño agregó, “el joven adolescente necesita escalar una serie de peldaños para recibir el titulo de adulto; este título no se adquiere simplemente por cumplir años, ya que existen muchos individuos de 20 o 30 años que no han madurado. Se requiere de un proceso de acompañamiento por parte de los padres, tratando de encausar la energía juvenil hacia objetivos concretos, a través de la ejercitación permanente de las normas y pautas educativas aportadas durante toda la vida, desde el nacimiento”.