Súper golpe muy caliente: Boca está de la cabeza y dejó a River en pena
Con un polémico arbitraje de Ramírez, el Xeneize se impuso con gol de Di Lollo, se aseguro el pasaje a la Libertadores y hundió al rival de siempre.
Por Martín Eula para OLÉ
De espaldas, Correa saca a bailar a Jagger Herrera, de espaldas y en mitad de cancha, mete un enganche y el zaguero local pasa de largo. Ahí llega Paredes, Mister Paredes, le quita la pelota al 10 de River y toca para atrás. La Bombonera recibe sangre en noches de Halloween, se relame... Di Lollo intenta pasar al ataque pero el capitán Xeneize abre los brazos y pide calma. La calma que antecede a la locura.
Enseguida, Silva tarda en desprenderse de la pelota y la jugada termina en corner para Boca, una especialidad de la casa y una daga -entre otras- para este River: el centro de Villa y el cabezazo de colección de Di Lollo ante la marca frágil de Rivero ya forman parte de una saga que podría alimentar Los goles más cantados de los superclásicos.
Un superclásico que se terminó ahí, a los 27 minutos del primer tiempo. Que tuvo su principio del fin con la expulsión de Martínez Quarta en el amanecer del partido, un pecado más del marcador central desde su regreso de Europa. Y al que Boca selló con ese 1-0.
Cinco meses después de quedar afuera de la Libertadores con la U. Católica, Boca vive una fantasía tan tangible como esa fiesta que definitivamente se desató en la Bombonera con el pitazo final de Ramírez, en ese desenlace 11 contra 9 (por la roja a Montiel). Sin brillar esta vez pero con una muestra más del sentido común que le dio Arruabarrena, Boca vive un fin de año que puede terminar con cinco títulos y el definitivo regreso de un gigante que venía dormido.
Es omnipresente la presencia de Paredes para manejar algo más que los tiempos. Es el titiritero aun sin mostrarse al 100% de lo físico y son claves sus laderos Delgado y Ascacibar, el primero para alternar posiciones y funciones con el capitán y el otro para llegar hasta por las dudas al área rival.
La salida de Thiago Almada, a 20 minutos del final, describe el momento y las decisiones que tienen a River rezando (a Boca, entre otros) para meterse en la Libertadores 2027. El refuerzo estrella del último mercado tuvo un tiro libre ideal al final de la primera parte: su remate, dos metros arriba del travesaño, no admite mayores comentarios. Empezó como una estampa de Paredes, escenario que se lo llevó puesto la roja a Martínez Quarta.
Un River que terminó con Giovanni González de 4 (vale la pena repasar el último centro que tiró), el pibe Juan Cruz Meza de volante central y que tuvo a Santiago Beltrán haciendo tiempo desde los 10 minutos.
El súper golpe está consumado. Es de un Boca que ya festeja a cuenta...