Un joven desaparecido y una comisaría intervenida: ¿Qué le pasó a Axel González?
Escribe Pamela Soto - La desesperada búsqueda de Axel Alejandro González de 21 años, desaparecido desde la madrugada del pasado domingo, ha desencadenado una intervención en la Comisaría de Fontana, medida tomada por la cúpula de la Policía del Chaco.
La decisión de intervenir se da tras las graves denuncias de los familiares de Axel, quienes afirman que el joven era perseguido por uniformados al momento de desaparecer. Por este motivo, el Ministerio de Seguridad de la provincia ordenó la intervención, también autorizaron el apartamiento preventivo de seis efectivos. De acuerdo con las precisiones brindadas por Ricardo Urturi, director del Órgano de Control Institucional (OCI) de la Policía -que controla que se cumplan la ley de Seguridad Pública y protocolos de trabajo policial-, Axel fue visto por última vez cerca de las dos de la madrugada del domingo en un área lindera a una zona de esteros, entre las localidades de Fontana y Puerto Tirol.
Además, testimonios recolectados en la causa confirman que un móvil de la Comisaría Segunda llegó al lugar e inició una persecución contra dos personas. Uno de ellos, era Axel González, quien huyó hacia un sector de monte para esconderse. Los informes oficiales indican que uno de los agentes ingresó a pie al terreno donde se había escondido el joven, pero regresó minutos después reportando que la búsqueda terminó "sin novedades". Desde ese instante, nadie volvió a ver al joven de 21 años.
¿Quién busca a Axel? Cuando supo lo que había ocurrido con su hijo, la madre de Axel realizó una denuncia penal. Esto permitió activar la búsqueda pero, el problema es que la familia apunta al personal policial, es decir, a quiénes tienen la tarea de buscar a las personas que desaparecen. Entonces ¿quién busca a Axel?¿Se puede confiar en los operativos que realiza la División de Búsqueda de Personas? Esos son los interrogantes que hicieron amigos, vecinos y familiares de Axel ayer en la marcha en la que reclamaron el esclarecimiento del caso.
En el plano judicial, la Fiscalía ordinaria y la Fiscalía de Derechos Humanos avanzan de forma conjunta en varias líneas investigativas y ordenaron medidas para producir pruebas. Entre esas medidas que se tomaron incautaron los dispositivos particulares y oficiales de todo el personal policial que se encontraba de guardia esa madrugada; solicitaron los registros de los sistemas GPS de los patrulleros que intervinieron en el procedimiento para reconstruir el recorrido exacto; se analiza de forma exhaustiva el material fílmico de la propia Comisaría Segunda de Fontana para constatar o descartar versiones que indican que el joven pudo haber sido trasladado a esa dependencia antes de desaparecer.
Una desaparición sin respuestas Mientras avanza la investigación interna de la Policía, la búsqueda en territorio se intensificó con un despliegue masivo coordinado por fuerzas provinciales y municipales. Más de un centenar de efectivos concentran los rastrillajes en un cuadrante delimitado por la avenida Marconi, avenida Cacuí, avenida 25 de Mayo y la calle Tierra del Fuego.
Se trata de un sector caracterizado por vegetación sumamente densa, zonas de monte y terrenos linderos a esteros de muy difícil acceso. En el lugar trabajan contrarreloj cuadrillas de la Policía del Chaco, Bomberos, la División Canes, Búsqueda de Personas, Policía Caminera, Seguridad Rural y el Departamento de Investigaciones. "Todos los recursos disponibles fueron volcados a la búsqueda, el caso es prioridad absoluta", manifestaron desde la cúpula policial.
En las últimas horas, y de manera paralela a los rastrillajes en el monte, la policía ejecutó órdenes de allanamiento en una vivienda particular y en un presunto búnker de la localidad de Fontana con la intención de hallar pistas.
Los dueños de las viviendas registradas expresaron un fuerte malestar ante los medios locales, acusando al personal policial de actuar con violencia desmedida. Según relataron los vecinos, el operativo solo arrojó como resultado el secuestro de prendas pertenecientes a las mascotas de la casa. “Nos rompieron todo y no se llevaron nada que sirva. Nosotros no sabemos nada de Axel”, manifestaron con indignación.
A más de 48 horas de su desaparición, el paradero de Axel González sigue siendo un misterio. El caso mantiene en vilo a la comunidad de Fontana y bajo la lupa judicial el accionar de la fuerza de seguridad provincial.
La Policía en crisis La desaparición de Axel González no es un hecho aislado, sino el emergente de una profunda crisis estructural, de formación y de control interno que atraviesa a la Policía del Chaco, sumando tres episodios de extrema gravedad en menos de un mes:
Hace apenas dos semanas, la provincia se vio sacudida por el brutal crimen perpetrado por el cabo primero Luciano Etudié, quien asesinó a su padre y a su ex pareja, Graciela López. Según declaraciones del jefe de la Policía, Fernando Romero, el agente contaba con antecedentes psiquiátricos y denuncias previas por violencia de género, lo que dejó en evidencia la falta de controles internos sobre el estado de la salud mental y antecedentes del personal policial.
Una semana antes de ese doble crimen, efectivos policiales protagonizaron un tiroteo entre sí dentro de su lugar de trabajo en la Comisaría de Colonias Unidas debido a un conflicto estrictamente personal, lo que demostró, las fallas críticas en la disciplina y la estabilidad de los agentes de las fuerzas de seguridad.
Por otra parte, el fantasma de la violencia institucional impacta en la localidad de Fontana debido a que arrastra un historial nefasto en materia de abusos estatales. La comunidad recuerda con dolor el caso ocurrido en plena pandemia, cuando adolescentes de la comunidad indígena Qom fueron brutalmente agredidos, torturados y detenidos de manera ilegal tras un allanamiento sin orden judicial en sus viviendas. Actualmente, los policías implicados en ese grave caso de violencia institucional están siendo juzgados en un juicio oral por las torturas y la represión ilegal cometida contra los menores. Ahora, la sombra de la impunidad vuelve a posarse sobre la misma localidad con el caso de Axel.