El Sindicato de Prensa repudia la detención arbitraria del periodista Fernando Ojeda
El Sindicato de Prensa del Chaco manifiesta su más enérgico repudio ante la detención arbitraria e injustificada del trabajador de prensa Fernando Ojeda, trabajador de un medio local de noticias de Capitán Solari, ocurrida este miércoles en Margarita Belén mientras cumplía con su labor informativa.
Los hechos, que quedaron registrados en una transmisión en vivo, muestran cómo el periodista intentaba realizar preguntas al gobernador Leandro Zdero sobre la problemática del agua en dicha localidad. Ante el requerimiento periodístico, la única respuesta obtenida por parte del mandatario fue una descalificación personal: "entiendo que sos militante kirchnerista". Minutos después, efectivos de la Policía del Chaco agredieron y detuvieron a Ojeda.
Desde este sindicato advertimos con extrema preocupación que:
·La libertad de prensa es innegociable: No importa la supuesta afinidad política o militancia que se le pretenda atribuir a un comunicador. En un sistema democrático, el libre ejercicio del periodismo y el derecho de la sociedad a estar informada están por encima de cualquier consideración ideológica.
·Persecución a la labor periodística: El uso del Artículo 60 del Código de Faltas provincial ("desorden en la vía pública") para justificar la detención de un periodista que simplemente intenta obtener una declaración oficial es un mecanismo de amedrentamiento que no podemos tolerar.
·Regresión institucional: Estas actitudes, donde la custodia oficial y la fuerza policial actúan contra quienes preguntan, nos retrotraen a los tiempos más oscuros de nuestra historia, épocas de dictadura donde el disenso y el cuestionamiento al poder eran castigados con la privación de la libertad.
Preguntar nunca puede ser un delito. El empuje de la seguridad y la posterior detención de un trabajador que manifestaba "no estoy molestando, vamos a hacer una nota" representa un atropello intolerable a la libertad de expresión en la provincia del Chaco.
Exigimos a las autoridades provinciales y al Jefe de la Policía, Fernando Romero, el cese inmediato de cualquier tipo de hostigamiento hacia los trabajadores de prensa y las garantías necesarias para que hechos de esta gravedad no vuelvan a repetirse.