La Buenos Aires de Francisco: los lugares donde Jorge Bergoglio se formó para convertirse en Papa
Fue una figura conocida mundialmente, pero nunca dejó de ser un hombre profundamente porteño, caminante de las calles de la ciudad, habitué de sus cafés, pasajero de su subte y conocedor de su gente. Hoy, muchos rincones todavía llevan su marca.
El papa Francisco fue obispo de Roma y referente urbi et orbi, desde la Ciudad Eterna a cada rincón del planeta. Sin embargo, nunca dejó de ser Jorge Bergoglio, profundamente porteño, caminante de las calles de la Ciudad de Buenos Aires, habitué de sus cafés, pasajero de su subte y conocedor de su gente. Así, son muchos los rincones que todavía hoy llevan su marca.
A un año de su muerte, su recuerdo se mantiene vívido entre los vecinos, quienes charlaron con él y recibieron su ayuda o una palabra de ánimo en momentos difíciles. Un hombre de barrio que se proyectó al mundo, sin olvidar de dónde venía.
Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Varela 268, en el barrio de Flores, mucho antes de que se hicieran allí presentes los Hombres Sensibles. Su casa natal, un PH donde luego pasó sus primeros cinco años de vida, cuenta con una placa alusiva que marca el lugar histórico.
No muy lejos de allí, en Directorio 2138, se encuentra el Instituto Nuestra Señora de la Misericordia, donde asistió al jardín de infantes. En su capilla, además, tomó la primera comunión y era el lugar donde la familia Bergoglio asistía a misa cada domingo.
La historia continuó en Membrillar 531, el hogar de su infancia y de sus recuerdos más vívidos. Hoy, la casa ya no existe y apenas se conserva un patio interior de la construcción original, que hoy es sitio histórico de la Ciudad. Pero todavía permanecen en el lugar sus risas de niño, sus llantos y sus sueños de ser jugador de San Lorenzo en los picaditos de la plaza de la esquina, donde hoy varias placas lo recuerdan.
Desde allí caminaba algunas cuadras hasta Escuela Coronel Ingeniero Pedro Antonio Cerviño, en Varela 358, donde cursó sus estudios primarios entre 1943 y 1948. El establecimiento conserva los libros con sus calificaciones y las listas de asistencia, además de lucir dos placas que rememoran el paso del Papa por el colegio.
Fue también en Flores donde descubrió su vocación religiosa. A los 17 años, formaba parte de la Acción Católica en la Basílica de San José, donde, contaría después, recibió "el llamado divino" para dedicarse al servicio a la Iglesia. Cuatro años más tarde, ingresó en el Seminario Arquidiocesano para iniciar su carrera pastoral.
Una de sus últimas misas en público como obispo de Buenos Aires también fue en su barrio. En ocasión de las Fiestas Patronales de la Parroquia Virgen Inmaculada de Lourdes, se levantó un altar en Pumacahua y Ramón Falcón, donde presidió la oración frente a unas 1200 personas. Ese mismo día, el 11 de febrero de 2013, Benedicto XVI había sorprendido al mundo anunciando su renuncia al trono de Pedro, un cambio que marcaría también el destino de Bergoglio, quien pasaría a la historia como Francisco.