Chaco recibe anticipos de Nación: la asistencia llega por el rojo en las cuentas provinciales
El Gobierno nacional oficializó la entrega de anticipos financieros a doce provincias, entre ellas Chaco, en un intento de contener la crisis fiscal que atraviesan los distritos. La medida contempla hasta $400.000 millones en adelantos de coparticipación, que deberán ser reintegrados dentro del mismo ejercicio.
La inclusión de Chaco en el decreto firmado por Javier Milei, Manuel Adorni y Luis Caputo no es casual: la provincia arrastra ocho meses consecutivos de caída en la recaudación y enfrenta serias dificultades para sostener sus compromisos. El rojo en las cuentas provinciales se profundizó en el primer trimestre, con ingresos que se desplomaron frente al mismo período del año pasado, mientras la presión de las paritarias y el deterioro de los recursos propios agravan el cuadro.
El esquema prevé que la devolución de los fondos se realice mediante retenciones automáticas sobre la coparticipación, con intereses calculados a una tasa fija nominal anual del 15%. En otras palabras, se trata de un préstamo disfrazado de asistencia, que compromete aún más los ingresos futuros de la provincia.
Además de Chaco, el decreto incluye a Catamarca, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. Todas ellas deberán aceptar las condiciones de reintegro y autorizar al Gobierno nacional a descontar los recursos hasta cancelar el total de la asistencia más los intereses.
La Casa Rosada busca mostrar flexibilidad frente a los gobernadores, pero en el caso de Chaco la medida expone la fragilidad de las cuentas públicas. El anticipo no es un regalo: es un mecanismo que permite al Gobierno nacional ordenar la relación financiera con las provincias, al tiempo que fija límites a los pedidos recurrentes de adelantos.
En definitiva, Chaco recibe oxígeno para atravesar la coyuntura, pero lo hace a costa de hipotecar parte de su coparticipación futura. El rojo en las cuentas provinciales explica por qué la asistencia se volvió inevitable.