Escándalo en la Zona Sur: Denuncian que el Centro de Empleados de Comercio usurpa una calle pública con una obra ilegal
Vecinos de la calle Fotheringham al 2.700 expresan su indignación ante la construcción de un muro perimetral de 300 metros que bloquea el tránsito. Aseguran que la obra no tiene habilitación municipal y que la policía custodió el avance de los trabajos en lugar de frenarlos.
“La obra ya se finalizó, ya construyeron el muro y lógicamente la calle dejó de funcionar, porque un 80% dentro de la propiedad, así que avanzaron igual con la obra sin habilitación municipal, esa es una realidad, sin habilitación municipal avanzaron con la obra, son como 300 metros del muro perimetral”, aseguró la semana pasada a EsChaco, el concejal Angel Sánchez.
De esta manera, lo que debería ser un proyecto de esparcimiento para los afiliados del Centro de Empleados de Comercio (CEC) se ha transformado en una pesadilla urbana para los vecinos de la zona sur de la ciudad. La controversia estalló por la construcción de un extenso muro perimetral que, según denuncian los habitantes del barrio, invade y clausura más de la mitad de la calzada pública en la calle Fotheringham, a la altura del 2725.
UNA MURALLA La obra en cuestión forma parte de un complejo deportivo de gran envergadura que el gremio desarrolla en el sector. Sin embargo, el cerramiento —que se extiende por aproximadamente 300 metros— fue levantado literalmente sobre la vía pública.
Documentación oficial reciente de la Dirección General de Planeamiento Urbano, fechada en diciembre de 2025, confirma la irregularidad. El informe técnico ratifica que "el cerco perimetral cuya construcción se menciona se encuentra ejecutándose sobre una superficie que debe ser destinada a calle pública". Además, el municipio advierte que, para avanzar con un complejo de tal magnitud, el CEC debería haber tramitado previamente la unificación de parcelas y la cesión de 15 metros para garantizar la continuidad de la calle Fotheringham, además de otros 10 metros para la apertura del Pasaje Brasilia. Nada de esto se habría cumplido.
CUSTODIA POLICIAL A pesar de las pruebas y de las reiteradas denuncias presentadas por los vecinos tanto de forma presencial como escrita, la indignación crece ante lo que consideran una "zona liberada" para el gremio.
"Hicimos denuncias públicas, fuimos al municipio y a la comisaría, pero nunca vinieron a constatar la invasión del espacio público mientras levantaban los ladrillos", explicó uno de los vecinos afectados.
El punto más crítico del conflicto ocurrió durante los últimos días, cuando efectivos policiales se hicieron presentes en el lugar. Sin embargo, lejos de detener la obra ante la falta de habilitación, los vecinos aseguran que la policía se limitó a custodiar a los trabajadores para garantizar que el muro se completara sin interferencias, permitiendo que la "usurpación" del espacio público se consolide.
La ocupación de la calle no solo representa una irregularidad administrativa, sino un grave problema de seguridad e infraestructura. Al reducirse el ancho de la calle Fotheringham, se dificulta el paso de servicios de emergencia, recolección de residuos y el tránsito normal de los frentistas.
Por el momento, el Centro de Empleados de Comercio no ha emitido declaraciones oficiales respecto a la falta de permisos, mientras que los vecinos exigen la inmediata intervención de la Intendencia para demoler lo construido sobre el espacio público y restituir el libre tránsito a la comunidad.
La semana pasada, el concejal Sánchez, recibió un mensaje del Municipio: “en relación a su solicitud paso a informarle que estamos confeccionando un informe en relación a la situación urbana del sector, para un análisis mas amplio contemplando la situación de la parcela del CCC según titulo y la parcela donde se implantan las viviendas”. Desde su perspectiva, “el daño a los vecinos ya está hecho los dejaron sin calle”.