PASO EN FALSO DEL LEGISLADOR SIN CALLE QUE VIVE EN LAS REDES
Miércoles, 11 de marzo de 2026
“Fuiste ja ja”: ¿Velada amenaza a un juez por parte de un diputado muy cercano al gobernador?
El presidente del interbloque oficialista, Iván Gyöker, lanzó un llamativo comentario en una publicación periodística sobre la reunión del magistrado Sergio Bosch con trabajadores de Producción. ¿Mensaje directo que anticipa un ataque político y hostigamiento si no falla en favor del gobierno en el conflicto salarial?
Iván Gyöker, presidente del interbloque Chaco Puede y muy cercano al gobernador Leandro Zdero, volvió a tropezar con la realidad que cree manejar en las redes sociales pero que no tiene anclaje ni estribo en la calle.
En una publicación periodística del sitio ChacoTV Stream, el legislador lanzó un, como mínimo, desafortunado comentario contra el juez Sergio Bosch que luego borró. Sin embargo, estas palabras podrían interpretarse como el preludio de un ataque o un hostigamiento político al magistrado.
“Fuiste Gilda ja ja”, escribió el diputado zderista. Pasando por alto los errores ortográficos, lo que deja entrever el mensaje es ¿una velada amenaza al juez que tiene entre sus manos un expediente caliente como lo es el amparo de los 900 trabajadores del Ministerio de Producción a los que Zdero les quitó el 75% del sueldo?.
Bosch, quien recibió esta mañana a delegados de los empleados, debe resolver un amparo justamente presentado por esos trabajadores afectados por el mega recorte que lleva adelante el gobierno.
El comentario de Gyöker, uno de los primeros en la publicación en Instagram del sitio informativo Chaco TV Stream, generó una rápida reacción de distintos usuarios, quienes le pidieron explicaciones. El diputado oficialista borró el mensaje y horas más tarde ensayó un pedido disculpas, pero su explicación dejó más dudas que certezas. . En medio de la creciente tensión por el conflicto salarial en Producción, este hecho sacudió la institucionalidad provincial. Gyöker, estrecho colaborador del gobernador al punto que Zdero lo eligió presidente del interbloque oficialista, lanzó un preocupante mensaje contra el juez del Trabajo 3, Sergio Andrés Bosch, en una publicación periodística que informaba sobre el encuentro del magistrado con los trabajadores que reclaman la restitución del Fondo Estímulo Productivo.
El “Fuiste Gilda ja ja” que escribió el legislador hace referencia a la popular canción de la cantante Gilda, se utiliza en el habla cotidiana para dar a entender que algo terminó, que alguien fue “borrado” o que llegó el final de cierta situación. En el contexto de un juez que tiene en sus manos un amparo colectivo contra el gobierno, el mensaje fue interpretado de manera unánime como una amenaza velada, un apriete al magistrado para que adecue su fallo a los intereses del Ejecutivo.
El comentario generó una ola de repudio y obligó al diputado a borrarlo horas después. Pero lo más llamativo fue su intento de explicación. Gyöker publicó un nuevo mensaje en el que aseguró: “Me enviaron la publicación consultándome sobre mi opinión de la decisión que podría tomar el juez. No era ni burla ni mucho menos amenaza”. Y agregó: “Lamento que pueda parecer una de esas dos cosas y entiendo el enojo que pueda generar ese comentario de forma descontextualizada”.
Sin embargo, un análisis de sus dichos revela múltiples contradicciones. En primer lugar, si la consulta era privada, ¿por qué responder en un foro público? La excusa de la “descontextualización” no se sostiene: la publicación original hablaba del juez y los trabajadores, y el propio Gyöker admite que le preguntaron sobre el posible fallo. El contexto era, justamente, el único posible. Además, el diputado no ofrece ninguna interpretación alternativa de la frase: si no era burla ni amenaza, ¿qué era? Su disculpa, además, es condicionada: se disculpa por “parecer” algo, no por haberlo dicho, lo que evita asumir la responsabilidad plena.
¿Apriete oficialista a un juez? El episodio trasciende lo anecdótico. Constituye un ataque frontal a la independencia de poderes, uno de los pilares del sistema republicano. Que un legislador tan cercano al gobernador se permita amedrentar a un juez que debe resolver un caso sensible para el gobierno instala un precedente gravísimo. La impunidad con la que actuó Gyöker, y la tibieza de su rectificación, reflejan una peligrosa naturalización de la presión política sobre la Justicia.
Mientras tanto, el juez Bosch continúa analizando el amparo de los más de 600 trabajadores activos y 250 jubilados que vieron sus salarios reducidos hasta un 75% por decisión del gobierno provincial. Los empleados, que ya habían escuchado del propio magistrado la frase “sé que hablamos de platos en la mesa”, esperan ahora que la amenaza no condicione un fallo que debería basarse únicamente en derecho.