Otro tarifazo de Zdero: con aumentos de hasta el 75% comenzaron a llegar las nuevas facturas de Secheep
Las boletas correspondientes a enero de 2026 ya están subidas al sistema online con subas impactantes que contrastan con el 3% de aumento que ofreció el gobernador para empleados y jubilados. Y este incremento se da con los subsidios nacionales aún vigentes y sin la “actualización” del cargo fijo y el VAD.
Desde el jueves pasado, los usuarios chaqueños comenzaron a recibir las facturas de energía eléctrica correspondientes a enero de 2026 con incrementos que, en muchos casos, alcanzan el 75%.
Lo más preocupante del caso es que estas boletas todavía cuentan con subsidio del gobierno nacional (beneficio que está próximo a desaparecer) en un porcentaje que cubre alrededor del 30% del valor total.
Por otra parte, para los meses entrantes habrá que tener en cuenta que entrará en vigencia otra suba por parte de Secheep: la “actualización” del cargo fijo que el gobierno de Leandro Zdero viene de aprobar en audiencia pública días atrás y que podría incrementar las facturas en otro 60%.
Con las bubas de diciembre de 20025 a enero de 2026, por ejemplo, una familia que pagaba $100 mil mensuales ahora deberá enfrentar boletas de $175 mil, en un contexto donde la actual gestión, alineada con las políticas de Javier Milei, acumula subas que desde 2023 superan el 700% en el servicio.
El tarifazo llega justo cuando el Ejecutivo provincial anunció un aumento salarial del 5% para el sector público, a pagarse en dos cuotas durante febrero y marzo. La medida impacta de lleno sobre trabajadores estatales, docentes y jubilados, cuyos ingresos permanecen congelados desde abril del año pasado, mientras la inflación y los servicios esenciales no dejan de trepar. Pero el golpe no discrimina: el sector privado también sufre la estocada. Según datos oficiales, el desempleo roza el 12% en la provincia y más de la mitad de la población ocupada se encuentra en condiciones de precariedad laboral. A esto se suman más de 6 mil puestos de trabajo perdidos entre 2023 y lo que va de 2026, y el cierre de más de 900 empresas, principalmente en rubros como el textil y la construcción.
La empresa estatal Secheep, como es habitual, subió al sistema de pago dos facturas consecutivas: las de enero y febrero, con vencimientos en marzo y abril respectivamente. Es decir, los usuarios deberán afrontar en casi en simultáneo dos boletas con aumentos acumulados en momentos de máxima fragilidad económica.
Para peor, días atrás el gobierno llevó adelante una audiencia pública en Pampa del Infierno —con escasa difusión y en una sede alejada de los centros urbanos— donde confirmó que se vienen nuevos aumentos, en este caso vinculados al Valor Agregado de Distribución (VAD) o cargo fijo. El argumento oficial: los costos salariales del sector treparon más del 200% y el plan de obras 2024-2034, estimado en $55 mil millones, ya nace desactualizado por la inflación.
La contradicción no podría ser más evidente: mientras los funcionarios justifican subas siderales en la luz con el aumento de sus propios salarios y costos operativos, convalidan incrementos miserables para el conjunto de los trabajadores chaqueños. El contraste entre el 75% de tarifazo y el 5% de aumento salarial marca a las claras el rumbo del gobierno: ajustar sobre los que menos tienen, mientras se cuida el bolsillo de la estructura estatal que ellos mismos integran.
El discurso de campaña de Zdero, que prometía aliviar el bolsillo de los chaqueños y se mostraba empático con los usuarios cuando era legislador de oposición, hoy queda sepultado bajo una montaña de facturas impagables.
La misma gestión que denunciaba aumentos en gobiernos anteriores ahora los firma sin titubear, escondiendo audiencias públicas en localidades del interior y retaceando explicaciones a una ciudadanía que ya no sabe de dónde recortar para mantener las luces encendidas.