Milei avanza en el Congreso, pero retrocede en la opinión pública
Los despidos, el cierre de empresas y la caída del poder adquisitivo empiezan a minar la imagen de la gestión. La reforma laboral es mayormente percibida como un favor hacia los empresarios. La opinión de los encuestadores.
Raúl Kollmann para Página12
Pese a que el viernes el oficialismo puede imponer en el Senado la reforma laboral, y a contramano del clima que crean los medios alineados con la Casa Rosada, los números de aprobación del gobierno en las encuestas están para abajo y la opinión sobre la reforma es ampliamente negativa. El trabajo de esta semana de la consultora Hugo Haime y Asociados registra que el 57 por ciento desaprueba la gestión de Javier Milei, frente a un 41 que la aprueba. En especial, pesan el cierre de empresas, la percepción de que bajó mucho la capacidad adquisitiva y el temor a ser despedido. En la reforma laboral, tras un principio de cierta expectativa y confusión, las últimas encuestas ya evidencian que una mayoría piensa que es en beneficio de los empresarios y no de los trabajadores. En la encuesta de Haime, el 55 por ciento se manifiesta en contra de la reforma laboral y sólo el 36 por ciento de acuerdo. En el trabajo de Analogías, que lidera Marina Acosta, el 56,6 por ciento opina que la reforma es a favor de los empresarios y apenas el 13 por ciento afirma que favorece a los trabajadores. Aunque hay cierto debate entre los encuestadores, la mayoría tiene conclusiones parecidas: deterioro de la vida cotidiana, temor a perder el trabajo.
Página/12 consultó a algunos de los principales consultores en campañas electorales sobre el panorama que enfrenta del gobierno de Javier Milei con el arranque del año, post-vacaciones. Siempre el mes de marzo constituye una especie de quiebre, básicamente porque empiezan las clases, y las familias vuelven a la vida normal. La percepción es que los logros parlamentarios y el acompañamiento de medios desdibujan la opinión real -y mayoritaria- de quienes afrontan lo diario, con aumentos de sueldo del 1 por ciento e inflación, como mínimo, del triple. La mayoría de los consultores tiene datos en que la desaprobación del gobierno es superior, en algunos casos muy superior, a la aprobación. Hay unos pocos encuestadores que ven una situación más equilibrada.
Números en baja Hugo Haime, uno de los consultores de mayor trayectoria en la Argentina, realizó un sondeo en los últimos días. “El 57 por ciento de la población desaprueba la gestión de Javier Milei. Tiene el respaldo del 41 por ciento. En febrero, en relación a diciembre, tenemos una caída en la aprobación de gestión de 5 puntos de 46 a 41. Y en la imagen personal de Milei desde 50 a 44. En mi opinión hay varios factores que se conjugan. Como dinámica general, cuando ganás una elección (la de octubre) crecés, pero cuando aparecen los problemas, volvés a valores que ya tuviste. En septiembre Milei tenía 37 de aprobación y cuando apareció el apoyo de Trump subió a 40. Quiere decir que está en un valor que ya tuvo. ¿Que explica para mí la baja? Inflación persistente desde diciembre. Ese es el problema que más preocupa en lo cotidiano, junto con los bajos salarios. También tenemos más de un 55 por ciento que cree que el gobierno no va a poder controlar la inflación. A la ley laboral ya en noviembre y diciembre se la percibía a favor de los empresarios. En ese momento había opiniones levemente negativas pero este mes nos encontramos con un 55 por ciento que la rechaza y sólo 36 por ciento que acuerda con ella. Importaciones y despidos. Creció el rechazo al 65 por ciento. Y eso antes, de Fate. La situación estructural sigue siendo la misma: el gobierno representa a un 40 por ciento. Recordemos que obtuvo 41 por ciento en las legislativas. El tema es que el otro 60 por ciento carece de una representación homogénea o de una propuesta de futuro. Que no solo sea un paro. Esa parece una etapa agotada para la oposición”.
Expectativas en caída “Nosotros advertimos una fuerte caída de las expectativas optimistas -analiza Marina Acosta, de Analogías-. Se ha desplazado la preocupación por la inflación hacia el desempleo. El temor a perder el trabajo alcanza a cada vez más encuestados. A todo esto, se agrega que la mayoría dice que perdió drásticamente su poder adquisitivo y que se endeuda para pagar servicios básicos. Nuestros datos indican que existe una mayoría contundente que cree que los principales beneficiados de la reforma laboral no son los trabajadores sino los empresarios. Anticipamos nuestra encuesta de estos días: 56,6 por ciento afirma que la reforma laboral es a favor de los empresarios y sólo 13 por ciento asegura que beneficia a los trabajadores. El inicial apoyo esperanzador que buena parte del electorado depositó en Milei puede derivar en una deslegitimación profunda en la medida en que la sociedad perciba que el sacrificio no es el preámbulo de un renacimiento sino el epílogo del sistema productivo doméstico”.
Los números están equilibrados Otro de los consultores de larga trayectoria, Federico Aurelio, de Aresco, ve un cuadro diferente. “Nosotros percibimos una situación equilibrada. Al gobierno lo acompañan prácticamente la mitad de los argentinos. De esa mitad, la mitad está convencida y la otra mitad acompaña por la expectativa de que las cosas mejoren. Una parte tiene paciencia, incluso hasta el último año del gobierno de Milei, los otros esperan la mejora para este año. Respecto a las reformas laborales, observo un nivel de acuerdo equilibrado por parte del total de la población. Hay más desacuerdo que acuerdo entre los empleados del sector público y los empleados del sector privado y sin embargo tienen más acuerdo que desacuerdo entre quienes trabajan por su cuenta, entre quienes hacen changas o entre los que no están registrados”.
Más rechazo que aprobación “La imagen positiva de Milei es de 45 por ciento tras las vacaciones, la negativa, el rechazo, es 52 por ciento -señala Raúl Timerman, de Grupo de Opinión- Hace ocho meses que el rechazo es mayor que la aprobación, pero todavía 45 por ciento de aprobación es un valor significativo. No es menor. Ahora, las políticas respecto al trabajo del gobierno tienen menos aprobación, sólo 40 por ciento y 56 de rechazo. De ese 56, hay un 14 por ciento que son ciudadanos que votaron a Milei en las generales y un 29 por ciento de los que votaron a Bullrich en las generales. O sea, ahí el gobierno pierde en su propia base electoral. El principal referente de la oposición, el que mejor imagen positiva tiene a nivel país en este momento, es Axel Kicillof, que está con 39 puntos de imagen positiva y 55 puntos de imagen negativa. Sobre la reforma laboral, el 37 por ciento está de acuerdo, el 51 por ciento en desacuerdo. Pero nosotros profundizamos y le preguntamos si la reforma lo beneficia o lo perjudica. El 40 por ciento contestó que lo perjudica, el 20 por ciento que lo beneficia y un 40 por ciento no sabe. Esa fue una clave: no se debatió, no se conoce bien la reforma. Cuando preguntamos por los items de la reforma, casi ninguno superaba el 40 por ciento de aprobación: ni el fraccionamiento de las vacaciones, ni la cuestión del banco de horas ni en el cambio en las indemnizaciones. De todas maneras, insisto con que el 40 por ciento de aprobación que tiene Milei es un número trascendente. Le permitiría ganar elecciones pese a que el no-Milei supera al sí-Milei, pero el no-Milei tiene varios candidatos”.
Sobre la vida cotidiana La consultora Proyección finalizó una encuesta en la semana que pasó. Lo relevante de la empresa que lidera Santiago Giorgetta son los datos sobre la vida cotidiana. Se le preguntó a los encuestados sobre el impacto en su familia de las medidas de Javier Milei. El 55,6 dijo que el impacto fue negativo. El 36,2 afirmó que las medidas tuvieron un impacto positivo. Sólo el 33 por ciento respalda las reformas de la Casa Rosada y, lo más grave, el 57 por ciento pidió prestado para cubrir gastos. El mecanismo mayor, es el pedido de plata prestada a familiares o amigos, pero también pagando el mínimo en tarjeta de crédito, billeteras virtuales, crédito en un banco y una financiera.
Tendencia a la baja “El oficialismo transita entre la estabilidad y una cierta baja -concluye Analía Del Franco, de Del Franco Consultores Diría que va del 45 al 43 por ciento de aprobación. Hay toda una cuestión social, que tiene que ver con los despidos, con el cierre de empresas, con las dudas sobre los índices de inflación, pero sobre todo lo que tiene que ver con la desocupación. La ventaja que tiene es que, al menos por ahora, la oposición es opaca, pesada. En la reforma laboral, siempre hay un sector que le da un beneficio de la duda a Milei, pero pesa mucho el cierre de empresas, la baja del consumo y eso influye ahora que empiezan las clases. Yo lo llamaría cierto disgusto social”.
El malestar ciudadano Artemio López de Equis coincide en que, efectivamente hay un malestar ciudadano. “El problema es que permanece muy fragmentado y no termina de articularse, ni social ni políticamente. Lo que es peor: podría permanecer así mucho tiempo. Por ejemplo, algo parecido a lo que ocurre en Perú, que va cayendo un presidente tras otro, pero el bloque en el poder en la Argentina lo reivindica sistemáticamente. Como es lógico, en nuestro país impacta el lawfare sobre el liderazgo de Cristina Kirchner y sobre el armado de la oposición”.
El año nuevo empieza ahora Pocos parecen recordar que el oficialismo estaba por perder las elecciones de octubre y la irrupción de Trump tuvo un efecto decisivo. Al punto que el presidente norteamericano se lo recuerda a Milei en forma permanente: “ganó por mi apoyo”, dijo dos veces esta semana Trump en Washington.
Pese a ello, se instaló el marketing -más en el exterior que dentro del país- de un Milei exitoso. Sin embargo, como coinciden casi todos los consultores, el malestar social está. El punto clave -en el que también coinciden los consultores- es la debilidad de la oposición. Si el horizonte, como parece, es la multiplicación de casos como el de Fate, habrá un emergente. No es seguro, pero las sociedades suelen buscar un recambio.