Junta de la Paz: Trump debe mediar las porturas de Israel y Qatar sobre el futuro de Gaza
En el foro multilateral que manejado desde la Casa Blanca se pondrán en oposición las posturas de dos páises que tienen un método propio para la reconstrucción tras inhumanos ataques a la población de la Franja de Gaza
Fue creado a instancia del Consejo de Seguridad de la ONU para diseñar sólo la reconstrucción de Gaza, pero el presidente de los Estados Unidos considera que sus facultades deben extenderse Urbi et Orbi.
Esa pretensión política determinó que los principales países de Europa, Rusia y China se mantuvieran al margen. Asimismo, Japón, Canada, México y Brasil tampoco han demostrado interés, ante un foro multilateral que será manejado desde la Casa Blanca.
A esta compleja arquitectura institucional se debe añadir la presencia de Israel, Qatar y Turquía, que son jugadores clave al momento de fijar una hoja de ruta que articule la reconstrucción política, social y económica de Gaza.
En Doha se refugian los jefes terroristas de Hamas, y desde Estambul se ha considerado que la ofensiva militar israelí en la Franja causó un genocidio en la población de Gaza.
Netanyahu no quería integrar al Junta de la Paz, y resistió hasta último momento las presiones directas de Trump: para el presidente de los Estados Unidos era difícil explicar que lideraba una iniciativa diplomática para reconstruir Gaza sin la presencia formal de Israel.
Cuando se presentó la Junta de la Paz en Davos, Netanyahu obvió la participación de su país. Pese a que una hora antes de la ceremonia inaugural, el presidente israelí Isaac Herzog estaba en el lugar participando de la agenda oficial del Foro Económico.
En esta lógica política, exhibiendo su resistencia a la iniciativa de Trump, el premier israelí no participará de la sesión de la Junta convocada para el 19 de febrero en Washington.
La cita es para jefes de Estado, pero Netanyahu decidió que su canciller Gideon Saar viajará a DC en su lugar. El gambito no gustó a la Casa Blanca
El emir qatarí Tamim bin Hamad Al Thani tiene excelente relación con Trump y tuvo un protagonismo fundamental para lograr que Hamas devuelva los últimos rehenes -vivos y muertos- que estaban secuestrados en la Franja.
Qatar representó al grupo terrorista palestino durante las negociaciones con Israel, tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023. Los líderes de Hamas, cuando corrían peligro de muerte en La Franja, se escondían en Doha bajo la protección del emir Al Thani.
En este contexto, la posición de Hamas en la Junta de la Paz será representada por Qatar y Turquía.
El grupo terrorista se niega a abandonar Gaza, exige que representantes palestinos participen de la reconstrucción de la Franja, y reclaman la retirada absoluta del ejército israelí que está asentado en la Franja para evitar posibles ataques terroristas.
El próximo jueves 19 de febrero, cuando se abran las sesiones de la Junta de la Paz, las posiciones enfrentadas entre Israel y el tándem Qatar-Turquía quedarían al descubierto.
Y allí Trump deberá aplicar su poder político y su manejo personal de la escena con el objetivo de ejecutar una agenda que podría lograr cierta estabilidad en Gaza y Medio Oriente.
“El 19 de febrero de 2026 volveré a reunirme con miembros de la Junta de Paz en el Donald J. Trump Institute of Peace en Washington, donde anunciaremos que los Estados miembros han comprometido más de US$ 5.000 millones para los esfuerzos humanitarios y de reconstrucción en Gaza, y que han comprometido miles de efectivos para la Fuerza Internacional de Estabilización y la Policía Local para mantener la seguridad y la paz para los gazatíes”, anunció ayer Trump en Truth Social.
Una muestra de voluntad política del Presidente de Estados Unidos respecto al potencial geopolítico que asigna a la Junta de la Paz, pese a la resistencia de los principales países de Europa, la ausencia de China, Canadá y Brasil, y las diferencias históricas entre Israel y Qatar.