Vacunas: el Gobierno permitió el acto antivacunas y recién después salió a defender la inmunización
El comunicado conjunto emitido por el Ministerio de Salud de la Nación y las carteras provinciales ratificando que “las vacunas son seguras y salvan vidas” llega con un sabor amargo: se difundió después de que en el Congreso se realizara un acto público de corte antivacunas, promovido por la diputada Libertaria por el Chaco, Marilú Quiróz, aliada política del gobernador Leandro Zdero y del presidente Javier Milei. La imagen, que abona la contradicción oficial, muestra al gobernador y la legisladora nacional utilizando barbijos en tiempos de pandemia.
La declaración ministerial subraya que las vacunas del Calendario Nacional cuentan con décadas de uso seguro, respaldo científico y controles permanentes. Sin embargo, el mensaje se ve debilitado por la pasividad oficial frente a un evento que difundió desinformación sanitaria, sin intervención ni sanción alguna.
Mientras se permite la propagación de discursos que ponen en riesgo la salud colectiva, recién después se intenta reparar el daño con un comunicado institucional.
La permisividad hacia el acto antivacunas no es un hecho aislado. Se inscribe en un escenario donde la alianza radical-libertaria ha dado espacio a expresiones negacionistas que cuestionan políticas públicas esenciales. La salud, en este caso, queda atrapada en la disputa ideológica, con consecuencias directas sobre la confianza ciudadana en las campañas de vacunación.
En su texto, los ministros remarcan que la vacunación es una responsabilidad compartida entre Nación, provincias y municipios, y que proteger a los niños es prioridad. Sin embargo, la omisión frente al acto antivacunas permitió que se instalara un discurso contrario a la evidencia científica, debilitando la política sanitaria que ahora se intenta reafirmar.
El comunicado ministerial no alcanza, así como la imagen de la diputada nacional junto a Zdero en tiempos de pandemia. Lo que se necesita es decisión política para frenar el avance del negacionismo, sancionar a quienes promueven la desinformación y garantizar que la salud pública no sea rehén de alianzas partidarias.