Inicio del diálogo de patrimonio inmaterial y turismo
El pasado miércoles 3 de mayo se inició el ciclo de conferencias, talleres e intercambios “Vínculos y limitaciones para las políticas públicas en Naturaleza, Cultura y Turismo” organizado por el Departamento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Dirección de Patrimonio del Instituto de Cultura del Chaco, junto al Instituto de Turismo de la provincia y el Instituto de Investigaciones Geo Históricas (IIGHI), dependiente de la UNNE y el CONICET
Este ciclo cuenta con el auspicio de CRESPIAL –UNESCO, centro latinoamericano especializado en la temática, y está cargo de la antropóloga Mónica Lacarrieu, tanto en las instancias de diálogos como en los talleres. El tema que se abordó ese miércoles fue el de “Paisajes y turismo: territorios construidos” en el que se trataron aspectos sobre el paisaje natural y cultural declarado patrimonio según la UNESCO, y el caso de La Quebrada de Humahuaca como un caso complejo para pensar el rol del patrimonio y el turismo en relación con la construcción del territorio, el medioambiente y el desarrollo cultural.
El acto de apertura del ciclo se concretó en el salón de actos del CONICET. Estuvieron presentes en el subsecretario de Innovación Tecnológica del Ministerio de Planificación, Ambiente e Innovación Tecnológica Rafael Yurkevich, el vicepresidente del Instituto de Cultura Mauro Flores, el director de Desarrollo Turístico del Instituto de Turismo Hernán Ramírez, el director de Patrimonio Cultural del Instituto de Cultura del Chaco, Carlos Erasmo Aguirre y el coordinador del Departamento de Patrimonio Cultural Inmaterial, Marcelo Pérez.
Asistieron a esta primer encuentro más de 80 personas entre las cuales se encontraban referentes de cultura y turismo de las localidades de Barranqueras, Colonia Elisa, Puerto Bermejo, Fontana, Colonia Benítez, Isla del Cerrito, Quitilipi, Resistencia, Formosa y Corrientes, investigadores y docentes, estudiantes de Turismo y Gestión cultural, gestores culturales y operadores de turismo independiente.
Luego de la charla de esa mañana, prosiguió a la tarde el Taller de Formación denominado “¿De qué hablamos cuando hablamos de cultura/diversidad, naturaleza/territorio, turismo cultural, patrimonio cultural inmaterial?”, con una introducción a los conceptos generales de la problemática. Participaron 60 personas, entre los que se hallaban referentes del ámbito de la cultura y el turismo, docentes y estudiantes, investigadores y gestores de las localidades ya mencionadas. El ciclo contará con cuatro encuentros durante este año, y finalizará en agosto. Para más información, los interesados pueden realizar consultas a través del correo electrónico departamentopcichaco@gmail.com
UN ENCUENTRO PREVIO Esta actividad busca ampliar conocimientos y propiciar el dialogo entre los actores que intervienen en la temática referida al patrimonio inmaterial en relación al turismo. Por eso, antes del inicio oficial del ciclo, el martes 2 de mayo, se concretó una reunión previa de sensibilización y formación ¨Diálogos entre Patrimonio Inmaterial y turismo cultural”, también bajo la tutoría de la antropóloga Lacarrieu.
Estuvo destinada exclusivamente a trabajadores relacionados a la organización y giró en torno a la introducción hacia los conocimientos sobre la salvaguardia de elementos sensibles a ser patrimonio y a la noción y sentido de comunidad en el campo del patrimonio cultural inmaterial.
PARA PRESERVAR Los organizadores de esta actividad enmarcaron el ciclo al referir que a partir de la aprobación por Ley del Plan Chaco Explora: Plan Estratégico de Turismo Sustentable 2015, se explicita la necesidad de trabajar esta relación –patrimonio y turismo- “a fin de que los cambios que se puedan producir logren ser positivo y disminuir las posibilidades de atravesar experiencias negativas en las comunidades y territorios donde se implementan”, afirmaron.
En ese sentido, el ciclo se propone “sensibilizar respecto de la complejidad de la relación cultura-naturaleza-turismo y propiciar espacios de formación en torno al Patrimonio Cultural Inmaterial y su relación con el Turismo”, ampliaron. Este es un proyecto anual, que a través de conferencias y talleres “busca brindar un aporte desde el campo de lo cultural, a los procesos de desarrollo del turismo que ya se están implementando en la Provincia del Chaco”, explicaron los organizadores.
LOS TEMAS CONVOCANTES Como marco de reflexión, los organizadores concluyen que “la relación cultura-naturaleza-turismo se reviste de una serie de complejidades que necesitan ser comprendidas desde múltiples miradas.
Es necesario incorporar al debate la dimensión cultural, que involucre a las comunidades y a sus expresiones como actores políticos protagónicos. Esto implica entender la cultura como un proceso dinámico en continua transformación y en disputa por los significados de la vida social, lo que potenciará las posibilidades de abordar en profundidad las complejidades que emergen de la relación mencionada.
Además, es importante (re)pensar las nociones de naturaleza que operan en las acciones referentes al turismo (tanto desde lo público como desde lo privado) y analizar la vigencia de la dicotomía clásica entre cultura y naturaleza, incorporando nuevas miradas que entienden que la territorialidad (que incluye a todas las formas de vida) es un proceso -en parte- constituyente de los modos de vida de las comunidades. Cuando el Estado chaqueño construye su imagen turística proponiendo como principales atractivos sus recursos naturales y su diversidad cultural manifiesta en las expresiones culturales de las distintas comunidades que viven en la Provincia, está interactuando de lleno con el campo de lo que se conoce como Patrimonio Cultural Inmaterial.
En la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial del año 2003, la UNESCO define como patrimonio cultural inmaterial a los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.
Uno de los aspectos más sobresalientes de esta Convención es el protagonismo que se les otorga a las comunidades. En tanto son portadoras de sus expresiones culturales, toda acción del Estado o de grupos privados que involucren a las mismas, debe garantizar información adecuada, la consulta previa y la participación activa de las comunidades en todas las fases que supone un proyecto (desde el diseño hasta su implementación)”.