Se reprogramó para el viernes el homenaje a abogados defensores de presos políticos y de los Derechos Humanos
Debido a la inclemencia climáticas, el Acto Homenaje a Abogados Defensores de Presos Políticos y de los Derechos Humanos impulsado por la Cátedra Libre de Derechos Humanos “Carlos Alberto Zamudio” y coordinado junto al municipio, programado para el día de hoy a las 17.30 en Marcelo T. de Alvear 40 debió ser reprogramado para este viernes 2 a la misma hora. El mismo consiste en el descubrimiento de una placa recordatoria y emplazamiento de una escultura creada por el artista Víctor Ricardone inspirada en el semblante de los tres abogados homenajeados: Carlos Guido Leunda, Rubén José Antonio Yunes y Andrés Saúl Acuña
Dicho homenaje se enmarca en el Día del Abogado que se celebra el 29 de agosto, y busca reivindicar a abogados del foro local que a lo largo de su vida mantuvieron su coherencia y compromiso con el Estado de Derecho y el respeto por los Derechos Humanos.
Desde la Secretaría de Cultura del municipio mencionaron que como fundamento del proyecto se planteó que desde el primer golpe de Estado en la Argentina (1930) que marca el inicio de la década infame, y con ella, la persecución a militantes políticos y la prohibición de actos, huelgas etc. considerados como delitos graves.
Este punto constituye, por varios motivos, un punto de inflexión para el mundo del derecho: el mundo de los abogados defensores de presos políticos y sociales adquirirá una presencia y una consistencia política, corporativa y profesional mayor en el país. En ese contexto (1937) se funda la Liga Argentina por los Derechos del Hombre primer organismo en Latinoamérica en su tipo, es pionera en la defensa de los derechos civiles y políticos y en el Chaco se constituye en el año 1956, luego de la mal llamada Revolución Libertadora que persiguió a militantes peronistas e izquierdistas.
En este período se consolida entonces una práctica de la profesión como espacio de militancia. La figura del abogado defensor de presos políticos sintetizó los atributos que definían el valor del profesional políticamente comprometido.
Esto convierte a la figura de los abogados en blancos doblemente visibles para la represión, ya que eran así reconocidos como defensores de presos políticos que además disponían de información (conocían nombres y situaciones, responsables y lugares de detención). Así, la figura del abogado cobra una relevancia primordial: en tanto víctima de la represión ilegal; como actor destacado en el proceso de conformación y participación en el movimiento de derechos humanos tanto a nivel local como internacional; y finalmente, en lo que hace a la búsqueda de caminos institucionales y figuras jurídicas afines a la defensa de los derechos humanos.
La defensa de presos políticos representó la actividad fundamental que expresó la voluntad de compromiso de una importante franja de abogados que hicieron frente a las restricciones provocadas por los golpes de Estado más que una labor puntual. Creemos, por lo tanto, que la defensa de presos políticos a expresó una nueva forma de intervención del abogado en la esfera pública, que reformuló las formas habituales de entender la relación entre abogacía y el Estado de Derecho.
Por lo anteriormente expuesto, se destaca la consecuente, desinteresada, y muchas veces golpeada, labor profesional de los abogados Carlos Guido Leunda, Rubén José Antonio Yunes y Andrés Saúl Acuña, fallecidos a la fecha.