Monseñor Dus recibe anónimos que denuncian delitos de un Sacerdote hacia un menor
Hace ya tiempo que los sacerdotes de varias parroquias de mi Arquidiócesis reciben cartas anónimas denunciando delitos supuestamente cometidos por un sacerdote hacia un menor, sostiene el comunicado enviado desde la sede del Arzobispado. Sostiene que dio parte a la justicia y pide que se acerquen a la sede a denunciar esos hechos.
Ante la irregularidad y el escándalo que esta circunstancia ocasiona, decidí hace dos meses, pedir a la Fiscalía de Resistencia que se investigue judicialmente quien o quienes son las personas que remiten dichas cartas anónimas, que poseen, según me constan, remitentes con nombres, apellidos y domicilios de personas inexistentes.
Como Pastor de los fieles y sacerdotes que se encuentran a mi cuidado es mi deber evitar escándalos donde se pretende involucrar a sacerdotesy generar sospechas entre la feligresía con ilícitos que no se han probado.
Si alguna persona quiere realizar una denuncia contra un sacerdote diocesano es recibido en esta sede arzobispal y escuchado por el suscripto; una denuncia debe ser hecha por escrito por el denunciante, con su documento de identidad, donde manifieste hechos concretos y veraces; no obliga ni son pruebas remitir anónimos cuya identidad y domicilio son falsos.
Como obispo y responsable de velar por el bien de todos, al sentir la obligación de solicitar una investigación judicial, he puesto oportunamente a disposición de la justicia todo el material y los datos recibidos para que sea en este ámbito donde se averigüe, se determine la verdad y se garantice la buena fama y el respeto de todas las personas aludidas y / o nombradas.