Este martes, a las 21, el Centro Cultural Ercilio Castillo rendirá un homenaje a los patriotas que declararon la independencia en Tucumán, hecho histórico del que en todo el país se está celebrando su bicentenario. En la primera parte, músicos locales animarán la velada. Con entrada con entrada libre y gratuita, en López y Planes 336
Será un homenaje muy especial, porque además significará un reconocimiento a la trayectoria de un artista plástico excepcional, como fue Ricardo Jara, ya fallecido, y una recitadora de fuste, como lo es María Baldo Solón radicada en Buenos Aires desde hace más de treinta años, que paseó su arte por escenarios nacionales y extranjeros.
Ella regresó a Resistencia seis años atrás con motivo de los festejos de los cien años de la Escuela Normal, en su carácter de ex-alumna de esa institución de la que egresó como Maestra Normal Nacional el año 1959, y asistió al estreno del video realizado por Jorge Castillo, a la sazón Rector del Instituto Superior Sarmiento, con base a diapositivas dibujadas el año 1976 por el artista Ricardo Jara y el recitado de María.
Jara había dibujado con excelente técnica y calidad, sobre película de celuloide de 35mm. material que guardó celosamente la recitadora, y que la noche del estreno del video entregó en custodia a la familia de Jara.
Tanto las diapositivas como la grabación del recitado fueron procesadas digitalmente para recrear aquella versión original, que había sido presentada en Resistencia, y en el Museo de Arte Decorativo de Buenos Aires y otras provincias argentinas. Merced a la asistencia computarizada se animaron algunas de las diapositivas y se incorporaron breves bandas sonoras a la potente y diáfana voz de Tela Baldo, tan rica en registros.
EL PAYADOR SANTOS VEGA Y EL POETA RAFAEL OBLIGADO
Santos Vega es reconocido como el principal payador argentino. Se refirieron a él Rafael Obligado, Hilario Ascasubi y Bartolomé Mitre, entre otros escritores. Sus padres, andaluces, habían llegado de Cádiz el año 1770. Vivió en la llanura pampeana y fue célebre por sus improvisaciones.
Con el tiempo, su existencia cobró una dimensión mitológica, que incluye un “duelo” con el mismísimo diablo. La tradición cuenta que su última payada fue justamente con este personaje- a quien se lo recuerda como “Juan Sin Ropa”- que más allá del mito existió de verdad: se trataba de Juan Gualberto Godoy, a quien se le atribuyeron poderes maléficos por haber sido el único cantor que le ganó a Santos Vega en una payada, significando para éste su alejamiento del oficio de improvisador. Godoy era mendocino, y se dedicaba a la política y al periodismo. Unitario, ejerció la diplomacia en Chile.
La versión de Santos Vega de Rafael Obligado, es la más conocida relacionada con el legendario payador, y la que quizá sea su obra poética de mayor trascendencia. Se trata de una poesía clásica, rica en metáforas y un vocabulario exquisito. “Juan Sin Ropa” representa la evolución de la sociedad argentina; el progreso, lo nuevo, contraponiéndose a Santos Vega que simboliza lo tradicional y los valores patrióticos “en retirada”. Santos Vega es vencido por el paso irrefrenable de la civilización (lo diabólico; lo siniestro), en una metáfora que apela a la “extranjería” y a la exclusión, en donde los valores impuestos por la “globalización” reemplazan sin culpa el concepto de Patria por el de corporación económica, quedando el Estado como rehén del “libre mercado” y los grupos de poder corruptos locales asociados a los internacionales (la Mercadocracia).
El poema "Santos Vega", está dividido en cuatro cantos: El Alma del Payador, La Prenda del Payador, El Himno del Payador y La Muerte del Payador. María Baldo Solón toma los tres primeros.
Sobre el mítico cantor circula una vieja copla: “Santos Vega, el payador, aquél de la larga fama, murió cantando su amor como el pájaro en la rama”.