Durante su mandato como defensor del Pueblo, Gustavo Corregido había denunciado ante la Justicia graves hechos en los que señalaba que un grupo de cinco empleados lo acusaba de rotura de documentos públicos. Finalmente la fiscal Nº4, Graciela Griffith Barreto, a cargo de la causa, luego de recibir la declaración testimonial de los empleados dispuso el archivo de las actuaciones “por inexistencia de delito” y ahora ha quedado pendiente la investigación sobre presuntas actas labradas por los trabajadores, cuyo contenido sería falso
Corregido pidió que se investigue este caso por vía judicial y aportó todos los elementos probatorios, los documentos presuntamente destruidos, como así también ofreció otras pruebas a fin de corroborar la falsedad de la acusación.
Él sostiene, que la problemática con los empleados es de una facción política, que se oponen a su reelección porque tienen intereses personales. “Todo lo que se publicó es falso y ahora la Justicia lo corrobora”, señaló. Asimismo destacó que en la Defensoría del Pueblo la gran mayoría de los empleados “es gente muy responsable y comprometida con la cuestión social, pero un grupo de cinco personas perteneciente a una facción política se ha propuesto como objetivo ensuciarme y desacreditarme”, contó.