Días atrás comenzó el curso anual de capacitación, nivel introductorio, para los empleados del fuero laboral de Sáenz Peña, organizado por el Centro de Estudios Judiciales
La primera de las clases contó con las disertaciones de Elia Pisarello (jueza de la cámara civil, comercial y laboral y delegada del CEJ en dicha localidad), Oscar Sudria (juez de transición y ejecución penal), Pablo Maciel (jefe de la oficina de gestión de recursos humanos del Poder Judicial) y Macarena Glibota (secretaria del juzgado laboral Nº 2). En tanto que el cierre estuvo a cargo de Mariela Kremar (jueza laboral Nº 2 y delegada del CEJ).
Los próximos encuentros se realizarán todos los martes de 16 a 19.30 en el juzgado del trabajo Nº 2 (Chacabuco 701) de la ciudad termal.
Exposiciones Pisarello y Sudria expusieron y compartieron sus experiencias, vivencias y anécdotas en el marco de su vida laboral en la justicia provincial Por su parte, Maciel, subrayó “la importancia de la sinergia positiva entre valores individuales e institucionales” y enfatizó “la relevancia que adquieren estos en concordancia con los organizacionales, para conformar equipos de trabajo sólidos ante entornos complejos, donde cuestiones de inconvenientes deben observarse como una situación de desafío”.
También remarcó “el agregado de valor a la tarea cotidiana a partir de proponer ideas, sugerencia, e involucrarse plenamente como un factor estimulante y motivador. Promoviendo actitudes creativas y de desarrollo”.
Finalmente integró su charla con un taller interactivo con los participantes tendientes a visualizar y debatir expectativas individuales y organizacionales prospectivamente.
A su turno Glibota resaltó que la meta del juzgado que integra es “elevar la calidad del servicio de justicia”. En ese sentido remarcó la “oportunidad propicia” que brinda les brindo a partir de su puesta en funcionamiento en septiembre de 2014: “podemos arrancar desde cero a partir de estudio analítico serio, capaz de establecer prioridades dentro de un panorama que enseñaba algunos puntos débiles por mejorar”.
“Para lograr dicha misión, se previó el desarrollo de acciones concretas de colaboración orientada al fortalecimiento institucional del juzgado. Tales como: medición, evaluaciones semanales y quincenales para puesta en común de consultas y desarrollo de la semana; control semanal de los expedientes en casillero (todos los viernes); división del trabajo por áreas de gestión; interconsultas con otros juzgados sobre criterios establecidos; crear criterios sobre temas puntuales y poner en conocimiento de los litigantes; optimizar el tiempo de trabajo; reuniones distendidas con todo el equipo del juzgado para fomentar el compañerismo, invitar a otros colegas del fuero para intercambiar experiencias y crear lazos, entre otros”.