La justicia de paz y faltas trabaja contra la violencia de género
En el marco de las acciones llevadas para prevenir, erradicar y sancionar la violencia de género, la justicia de paz y faltas del Chaco interviene directamente en los casos que se suscitan tanto por denuncias como de oficio
Al respecto Nelson Mussin (titular de la Inspectoría de Justicia de Paz) y Marisel Filipchuk (jueza de paz de Napenay y presidenta de la Entidad de Magistrados y Funcionarios de la Justicia de Paz y Faltas) analizaron el trabajo realizado con la comunidad; así como el impacto que tuvo la reforma realizada a la ley orgánica de justicia de paz, que amplió la competencia de los jueces.
“Desarrollo muy importante” Mussin precisó que existe un “desarrollo muy importante en la tarea contra la violencia de género en los 79 juzgados de paz y faltas que hay en la provincia”.
En ese sentido remarcó el “posicionamiento judicial” para enfrentar “situaciones muy difíciles que se presentan en el interior provincial, sobre todo en aquellas localidades alejadas de los grandes centros de urbanos”. Y destacó el trabajo articulado con el Poder Ejecutivo y los equipos interdisciplinarios, entre otros.
También valoró la utilización del botón de pánico “que es una herramienta esencial, a la que debemos acostumbrarnos a recurrir como complemento de la tarea que se hace en el juzgado”.
El titular de la Inspectoría enfatizó la importancia del juez de paz “no hay nadie como él para conocer estas situaciones y evitar males mayores”, por ser la primera puerta de acceso al sistema de justicia. “No debemos acostumbrarnos a que ocurran estos episodios de violencia”, completó.
Asimismo recordó que la ley 7341 (que reformó la ley orgánica de la justicia de paz y faltas) “nos dio mayor presencia en esta materia. Ahora tenemos intervención directa y podemos actuar con medidas para defender a las víctimas”.
Finalmente pidió “trabajar en conjunto” porque “no existen compartimientos estancos ni soluciones que provengan de una sola persona”. “Estamos salvando vidas… no es casualidad la cantidad de denuncias que venimos recibiendo”.
“La víctima no duda en vernos” Por su parte Filipchuk destacó que, dado el rol de la justicia de paz y faltas en la vida de la comunidad, “la víctima no duda en venir a vernos” porque “le generamos confianza y brindamos respuestas a sus necesidades”. “Actualmente ya no existe tanto temor a hablar”, completó.
Desde su rol en la EMJPYF detalló que son diversos los juzgados que entregan el botón de pánico, el cual comenzó a arrojar resultados positivos que permiten evitar “que se produzcan situaciones más graves”.
La reforma a la ley orgánica “introdujo la competencia en familia, que multiplicó nuestro abanico de acción; así como la cantidad de expedientes que son tramitados en cada dependencia”.
En otro orden de cosas destacó que la Entidad desarrollará durante 2016 un intenso trabajo de capacitación (centrado fundamentalmente en temas sucesorios, concubinato, informaciones sumarias y régimen de familia) y evaluación de las necesidades de sus asociados en cada juzgado de la provincia.