Dejan vencer y queman medicamentos en el hospital de la isla del cerrito
Al mediodía del martes 2 de febrero quemaron medicamentos e insumos hospitalarios en el puesto sanitario de
la Isla del Cerrito. Se supone que estaban vencidos. El director es el Dr. Mario Echeverría
En el marcos de esta extravagante situación incineraron muchos remedios y sueros, a pesar de que uno de los mayores reclamos
actuales de los hospitales de salud pública es por la falta de medicamentos y de insumos. Las cenizas y los
envases de distintos materiales, especialmente de vidrio, fueron enterrados en el lugar. Se encomendó esta
tarea a tres personas que allí trabajan. La quema se realizó a pocos metros del edificio. Los productos fueron
previamente acopiados en el área de ambulancias. Las imágenes que ilustran esta nota son claramente
representativas.
Antes de producirse la reciente inundación los medicamentos fueron quemados en el reservorio donde se
habilitó el basural del Municipio de la Isla del Cerrito, ubicado a 2 km del casco urbano, a 50 metros del
caudaloso río Paraguay. El Centro Mandela constató que durante la inundación las aguas de este río y de las
lluvias colmataron el reservorio, lo que provocó un verdadero desastre ambiental por el volcado de basuras,
que flotaba por fuera de la fosa. Todo el territorio de los alrededores era un solo espejo de agua. A pesar de que
ese basural a cielo abierto contamina las napas subterráneas y el río, lo insólito es que hasta se construyó una
planta procesadora de residuos, que no funciona porque el basural debería ser relocalizado.
Mala atención en el puesto sanitario del Cerrito
La Isla del Cerrito es presentada por los gobiernos como una atractiva opción turística a través de repetidas
campañas publicitarias ficticias. Ponderan que la Isla está acondicionada para el disfrute total de las
preferencias del turista. Sin embargo, es un falso paraíso en donde el centro de salud funciona muy mal, algunas
escuelas fueron cerradas, el matadero municipal está abandonado desde hace mucho tiempo y el sistema de
almacenamiento de los líquidos cloacales, que no son procesados, convirtió a la Isla en un foco de riesgo
sanitario a cielo abierto.
El Puesto Sanitario gestiona bajo la ampulosa denominación de Centro de Salud Nivel II 0348. Funciona en
unos de los bellos edificios que existen en el casco histórico de la localidad. Entre los años 1935 y 1976 allí
funcionó el Hospital Maximiliano Aberasturi, que contaba con equipamiento de avanzada para la época. Tenían
equipos de rayos, de laboratorio con insumos para la fabricación de medicamentos e instrumental quirúrgico
para realizar operaciones. El viejo hospital contaba con profesionales de alto nivel, con suficiente
equipamiento, medicamentos e insumos. Prestaba un buen servicio de salud. Hoy la realidad es otra. El Puesto
no cuenta con medicamentos e insumos suficientes para cubrir las necesidades de los pacientes. La atención
sanitaria es precaria. Por su reducida complejidad muchos pacientes son derivados al hospital Perrando o son
atendidos en la ciudad de Corrientes. Repetidamente se recetan medicamentos que no forman parte del stock
existente, por lo que los enfermos tienen que comprar los remedios e insumos para las curaciones. Fueron
varios los casos de errores de diagnóstico y de prescripción de medicamentos. Son magros los resultados
sanitarios. Todo corrobora que no existe voluntad de cambiar. Se escuchan quejas repetidas de los pobladores
del Cerrito, como así también de turistas. Los reclamos no son escuchados. La mayor desatención se evidencia
cuando el paciente es paraguayo, ya que debe aguantar aún mayores destratos. El Centro Mandela ya se ha
ocupado de difundir esta grave situación, pero el mal funcionamiento no cambió.