Difunden los alcances del proyecto de Código Ambiental Municipal para Resistencia
Desde la Secretaría de Ambiente de la Municipalidad de Resistencia, a cargo del ingeniero Luis Casas, se destacó la “imperiosa e impostergable necesidad” de sancionar un Código Ambiental que regule los factores que impactan en el hábitat (sociales, económicos, políticos y ecológicos), para lograr una mejor calidad de vida de los ciudadanos de Resistencia. Por este motivo, inició una campaña de difusión de los alcances de la normativa para ponerla en conocimiento de la sociedad.
El Proyecto de Ordenanza Código Ambiental Municipal presentado al Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Resistencia, tiene por objeto la preservación, conservación, defensa y mejoramiento del ambiente en todo el ejido municipal. Abarcará todo lo referente a la gestión y fiscalización de efluentes líquidos, sólidos y gaseosos; radiaciones ionizantes y no ionizantes, ruidos, vibraciones provenientes de fuentes fijas o móviles para lograr y mantener una óptima calidad de vida. Propiciará además un mantenimiento sustentable de los recursos naturales renovables, parcialmente renovables y no renovables, promoviendo el desarrollo sustentable del ambiente del municipio.
Cuatro libros
El Código consta de cuatro libros. En el Libro Primero de este Código, se detallan y describen las distintas herramientas para la protección del ambiente, entre las que se encuentra la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) obligatoria, las Auditorías Ambientales (AA) como línea de base para la gestión ambiental sustentable de las diferentes actividades económicas, la información ambiental ciudadana a través de la instrumentación de un Sistema Municipal de Información Ambiental, el cual se encarga de organizar y mantener actualizada toda la información, con fácil acceso al vecino de Resistencia.
Otra herramienta muy importante que figura en el Código, y que incentiva la participación ciudadana son las Audiencias Públicas, que permiten a los ciudadanos formar parte del proceso de toma de decisiones. Para la elaboración de este Código, es necesario educar sobre el ambiente y su cuidado, por lo que se prevé aquí la formulación de un Programa de Educación
Ambiental, que se implementará de manera gradual con el objetivo de lograr en los ciudadanos una conducta ambiental positiva, que favorezca la protección y mejoramiento del ambiente y la calidad de vida. En el Libro Segundo, se enumeran y describen, las medidas de control y prevención necesarias para evitar, prevenir y remediar la contaminación del suelo, del agua y de la atmósfera. También se establecen en esta sección normas que regulan la utilización y explotación de la flora y la fauna dentro del ejido municipal, con el fin de preservarlas y evitar su explotación degradante. Con respecto a los residuos sólidos, el objetivo de este código es proveer las herramientas para la regulación de la disposición de los mismos, estableciendo mecanismos de control y sanciones.
La Salud Ambiental es esencial para la buena calidad de vida de los ciudadanos, por lo que se regulan en el Código las distintas medidas y estrategias para preservar la salud de la población en lugares públicos o privados dentro del municipio.
En el Libro Tercero, se detalla la parte orgánica y procedimental, donde se regulan las facultades fiscalizadoras de la Autoridad de Aplicación en manos de la Secretaría de Ambiente y sus agentes autorizados, los cuales quedan facultados para efectuar cuantas inspecciones sean necesarias, cualquier día y a cualquier hora, para controlar el cumplimiento de las disposiciones del presente Código. En este libro también se tiene en cuenta la creación de la Guardia Urbana Ambiental, con el objeto de contar con un cuerpo de inspectores que colaboren haciendo cumplir el presente Código, los cuales serán capacitados para su actuación dentro del radio de este Municipio.
En el Libro Cuarto se regula el sistema de sanciones, multas y acciones judiciales para los infractores tanto personas físicas como jurídicas. La Premisa principal de este código es que “el ambiente, que es de todos y para todos, debe ser preservado para custodiar nuestra calidad de vida”.