Tránsito: en operativos sorpresa, se incautaron 50 motocicletas y 10 automóviles
La Municipalidad de Resistencia informa que en el marco de los operativos que se realizaron en la madrugada del sábado 9 y domingo 10 de enero, se registraron la retención de 50 motocicletas y 10 automóviles, en tanto que se confeccionaron 132 actas de infracción.
Desde la Dirección de Tránsito señalaron que, prosiguiendo con los controles de tránsito y prevención, fueron varios los conductores que no aprobaron el test de alcoholemia. El porcentaje más alto lo dejaron los motociclistas, al punto que se vieron colapsados los camiones que trasladaron motos al corralón.
El registro de vehículos en falta dio mucho trabajo a los inspectores de tránsito, ya que esta vez fue un total de 50 motos y 10 autos retenidas con 132 actas confeccionadas. En la culminación de los controles se registraron más de 35 casos de alcoholemia positiva, 28 motociclistas sin cascos y la sanción severa para conductores que pasean en sus vehículos sin patente, sin documentación y con música a todo volumen.
Un caso particular y las reacciones
Desde la Dirección de Tránsito del Municipio informaron que en la madrugada del sábado y domingo, los controles de alcoholemia sorprendieron a muchos infractores teniendo en cuenta la ubicación de los puestos de inspección que fueron concentrados en el micro-centro de Resistencia.
En ese contexto, el conductor de un Toyota Corolla con alcoholemia positiva -0.96 g/l- se atrincheró en su auto exigiendo la presencia de la Jueza de faltas municipal. Ante ello, en pocos minutos se aproximó al lugar la magistrada Zulema Gialdroni, quien medió con el infractor hasta convencerlo de que desista de su actitud.
La Mesa de Control y el Alcoholímetro de Precisión, estuvo a cargo del doctor Carlos Alexis Vera. En el informe expedido se menciona que “a la hora de informar al infractor el traslado del vehículo al corralón, comienzan los agravios sicológicos y verbales por parte de los infractores. Las escribientes reciben diferentes insultos y es casi imposible coordinar con los infractores que siempre están apurados, irritantes, encerrados en el capricho de lo ‘injusto y la justificación’, entorpeciendo el procedimiento y dejando mucho que desear de la calidad humana de cada persona”, mencionaron.