De acuerdo a lo informado por el Subsecretario de Recursos Naturales de la Provincia del Chaco, Luciano Olivares, serían 103 mil las hectáreas puestas a consulta para el cambio de uso del suelo (desmonte) desde el año 2010, cuando se pusiera en vigencia de la Ley 6409.
Sin embargo, de acuerdo al seguimiento que realiza la Unidad de Monitoreo y Seguimiento Forestal de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación es marcadamente superior la superficie total desmontada en el mismo período. Según la fuente consultada, se ha desmontado un total de 172 mil hectáreas, o sea un 72% más de lo anunciado por el Subsecretario Olivares.
Por el contrario, la superficie total forestada desde 2003 en Chaco fue de 925 ha. Los que forestales fueron 214 productores amparados en los beneficios otorgados por la ley 25.080, o sea que la superficie plantada es tan insignificante que parece ridícula frente a la expansión descontrolada de los desmontes a tala rasa, los desmontes selectivos (silvopastoriles) y las explotaciones forestales para sacar madera del monte, lo que ha producido un fuerte desequilibrio en el ecosistema chaqueño ante el despreciable modelo de gestión de los sucesivos gobiernos chaqueños.
Lapidario informe
Un informe sobre desmontes y degradación del suelo en Chaco fue presentado a comienzo de este mes en el expediente que se tramite en el Juzgado Civil Nº 6 de Resistencia, que fuera iniciado contra el Estado chaqueño por las asociaciones comunitarias indígenas de Misión Nueva Pompeya, de Comandancia Frías y de Nueva Población, que promovieron un amparo colectivo para proteger el monte nativo de El Impenetrable, sometido a una feroz explotación forestal y a desmontes a tala rasa y a selectivos. La sentencia fue dictada en el año 2004; sin embargo, activamente los desmontadores y explotadores continúan abatiendo intensamente el monte, atacando las especies más preciosas, zonas restringidas (amarillas), según el mapa de zonificación de la OTBN.
El informe también reflejó el deterioro -estructural y grave- de los suelos, especialmente los de clase IV, como también los riesgos de mayores deterioros a futuro. En esa línea, el gobernador Domingo Peppo anunció que apoyará -con estrategia de trabajo de su equipo técnico- al sector forestal, o sea que el Ministerio de la Producción continuará con su política y programa netamente extractivista y de ataque al monte. El funcionario insignia sigue siendo el Subsecretario de Recursos Naturales, Luciano Olivares, quién personalmente impulsa este objetivo. Las acciones agresivas contra el monte se ejecutan a través de la Dirección de Bosques, a cargo de Manuel Carrocino, organismo que funciona bajo los efectos directos de la burocracia, el tráfico de influencias y de la corrupción, con funcionarios que se enriquecieron de este modo.
El informe
A continuación, se publica el informe sobre forestación realizado por la ingeniera agrónoma Inés Aguirre: “la forestación nunca fue un cultivo tradicional en la provincia del Chaco, a pesar de que es la única actividad que siempre recibió estímulos económicos por el Estado, nacional o provincial. Además fue una actividad obligatoria en los permisos de desmontes y, desde la aplicación de la Ley 26.331, también en las actividades de restauración en los Permisos de Limpieza en Áreas Quemadas y/o Leñosas Invasoras. Así, el Decreto nacional N° 465/74 permitía realizar desgravaciones impositivas de las sumas invertidas en esta actividad. Posteriormente entró en vigencia el Crédito Fiscal mediante la Ley N° 21.695 del año 1976 que aportaba por adelantado hasta el 80% de los costos por hectárea, a productores interesados en esta actividad. En los costos se incluía la habilitación del suelo mediante el desmonte de bosques nativos.
Los motivos esgrimidos por los productores para no incorporar esta actividad fueron, por un lado, que la veían como una actividad con resultados a muy largo plazo y, por otro lado, cuestionaban cómo plantar árboles en una zona donde abundan los bosques y más aún, consideraban que era un obstáculo tanto para ganadería como para la agricultura. Uno de los motivos técnicos que actuaron en contra de esta actividad fue que los viveros forestales, dependientes de la Dirección de Bosques, producían solamente plantines de especies forestales exóticas como eucaliptos, pinos y grevillea. Los inconvenientes que tienen estas especies en la provincia del Chaco es que, al ser de zonas templadas, necesitan temperaturas moderadas y suficiente humedad en el momento de la plantación, condiciones difíciles de lograr en la zona. Las pérdidas de plantas son elevadas y la reposición de ellas eleva los costos. A fines de la década del 80 se puso en vigencia el Plan de Expansión Forestal de la Provincia del Chaco. Fue un Plan de fomento a la forestación y al enriquecimiento del bosque nativo que se caracterizó por ser ágil y de fácil trámite. El pago de los subsidios al productor eran rápidos. Este beneficio desapareció con la puesta en vigencia de la Ley N° 25080.
En el año 1999 entró en vigencia, y hasta la actualidad, la Ley N°25080 que otorga subsidios de hasta el 80% de los costos a las actividades contempladas en este régimen y que son las forestaciones y los enriquecimientos del bosque nativo. Actualmente están promocionadas tanto las especies forestales autóctonas como las exóticas, dependiendo de las condiciones del suelo y de los requerimientos del productor. El subsidio es el equivalente al 80% del costo total.
Los costos de la plantación y de los cuidados posteriores dependen fundamentalmente de la especie seleccionada y son actualizados permanentemente. Las actividades que están incluidas dentro de los costos abarcan desde la preparación del suelo, la plantación, los cuidados posteriores hasta la aplicación de técnicas silvícolas como las podas y los raleos. A modo de ejemplo se dan los costos correspondientes a la especie Prosopis sp. (Algarrobo)
El monto que recibe el productor en calidad de apoyo a la actividad es el 80% de los costos de la plantación y, de acuerdo a las expresiones de los forestadores, cubre convenientemente los gastos. El pago de los apoyos económicos se realiza sobre tareas previamente certificadas por el profesional responsable de la elaboración y ejecución del plan.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP) es el órgano de aplicación de la Ley N°25080, pero delega la promoción y la recepción de solicitudes en el Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (IIFA), dependiente del Ministerio de la Producción del Chaco. Las certificaciones de las tareas realizadas que presentan los productores con el propósito de percibir el apoyo económico, deben ser verificadas en el lugar por el IIFA y luego tramitadas ante el MAGyP. Las demoras que se producen en las verificaciones y posterior pago son muy grandes, más aun teniendo en cuenta que esta actividad debe servir de aliento, principalmente en zonas con problemas de suelos degradados.
Se hace una especial referencia al cultivo del algarrobo: a) al ser una especie autóctona, cuya zona de distribución es todo el ámbito provincial, no tiene problemas de adaptación. Está demostrado que su crecimiento en cultivo es rápido, con valores semejantes a los pinos; b) como toda leguminosa, provee de nitrógeno al suelo y manifiesta un comportamiento excelente en sistemas silvopastoriles, favoreciendo la calidad de las forrajeras gramíneas y por lo tanto al ganado; c) la demanda local y nacional de su madera y subproductos (chauchas para alimento del ganado y harina para confitería) está asegurada por ser una madera con características físicas y organolépticas excelentes. Su densidad es alta, cercana a la unidad, lo que la hace estable y sin requerimientos de secados
La superficie total forestada desde 2003, en la Provincia del Chaco, es de 925 ha. 214 productores forestaron con los beneficios de la Ley 25.080. No se tiene conocimiento de que se hayan realizado forestaciones significativas, fuera del marco de esta Ley.