Se duplicaron los casos de Esclerosis Múltiple en Argentina
Se estima que en Latinoamérica hay alrededor de 100 mil pacientes con Esclerosis Múltiple y que en la Argentina actualmente afecta a unas 15 mil personas
La resonancia magnética, afirman los expertos, permite hoy detectar las lesiones que la afección produce a nivel cerebral aun cuando no existan síntomas visibles, lo que brinda la posibilidad de realizar ajustes terapéuticos y prevenir el daño que ocasionan los episodios.
El incremento de la frecuencia de la enfermedad podría llegar a explicarse por el tabaquismo, el déficit de vitamina D y el cambio en los hábitos de vida.
Buenos Aires, martes 27 de octubre de 2015 – El nuevo abordaje de la Esclerosis Múltiple (EM) consiste en detectar la enfermedad mucho antes que hace unas décadas: se demoraba en promedio hasta 7 años en el diagnóstico y hoy sólo de 6 a 7 meses. Además, las nuevas resonancias magnéticas permiten un monitoreo mucho más confiable, que brinda la posibilidad de detectar lesiones cerebrales antes de que generen episodios que ocasionen discapacidad.
Este tema fue debatido en profundidad en el Charcot LATAM 2015, un evento científico de primerísimo nivel internacional organizado por el Centro de Esclerosis Múltiple de Buenos Aires (CEMBA), llevado a cabo en esta ciudad el 23 y 24 de octubre, que reunió a 150 especialistas de ocho países latinoamericanos y a los siete mayores exponentes europeos de la disciplina, que vinieron a compartir los últimos avances en el tema.
“La reducción del tiempo de diagnóstico de 7 años a 6 meses se explica porque hoy la comunidad médica está mucho más alerta y más capacitada”, afirmó el Dr. Oscar Fernández, médico neurólogo, jefe del Servicio de Neurología en el Hospital Regional de Málaga, España, que vino invitado a nuestro país para disertar en el Charcot LATAM 2015.
“Esta enfermedad tiene distintas maneras de manifestarse. Algunos pacientes pierden la visión en uno de sus ojos, pero el cuadro a veces se revierte inclusive antes de que visiten al oculista. También ocasiona, por ejemplo, hormigueo o entumecimiento de una mano, y quizás uno no hace una consulta médica por eso.
El gran desafío es que el médico de cabecera esté atento, pueda ver el cuadro en su conjunto y sospeche la posibilidad de estar ante un caso de esclerosis múltiple, para derivar al paciente a un neurólogo, quien se encargará de confirmar o descartar el diagnóstico. Es muy importante que esto ocurra antes de que la enfermedad ocasione más daño”, agregó el Dr. Edgardo Cristiano, médico neurólogo, Director del Centro de Esclerosis Múltiple de Buenos Aires (CEMBA), que funciona en el Servicio de Neurología del Hospital Italiano de Buenos Aires.
“Es fundamental la capacitación del profesional al momento de diagnosticar. A nivel local tratamos de actuar en todos los niveles de formación médica porque 30 años atrás se consideraba a la EM como una enfermedad exótica, pero esta afección es mucho más frecuente de lo que se creía.
En el caso de los médicos generalistas o de familia, existe la chance de que en toda su vida profesional sólo vean uno o dos pacientes con EM, por eso su habilidad para identificar el cuadro debe estar sumamente desarrollada”, refirió la Dra. Liliana Patrucco, médica neuróloga y Co-Directora del CEMBA.
El Dr. Cristiano explicó que “esta enfermedad se diagnostica fundamentalmente en mujeres jóvenes, en edad fértil, que se encuentran estudiando una carrera, en plena actividad laboral y/o formando una familia. Si no es tratada correctamente, va progresivamente causando discapacidades irreversibles que impactan muy desfavorablemente en su calidad de vida. Además, reduce la expectativa de vida en unos 10 a 12 años. Por eso es tan necesario diagnosticar a tiempo y tratar cada cuadro en forma eficaz”.
En la actualidad, la precisión de la aparatología y los softwares para la realización de resonancias magnéticas permiten evaluar de una forma mucho más confiable el deterioro precoz que esta enfermedad produce, inclusive cuando no ha arrojado aún manifestaciones clínicas. Es posible identificar pequeñas lesiones mucho antes de que produzcan un brote. Por lo tanto, el médico tratante puede realizar rápidos ajustes al tratamiento que está recibiendo el paciente para intentar prevenir los episodios que pueden dejar secuelas.
El Dr. Giancarlo Comi, neurólogo italiano presidente de la European Charcot Foundation, hizo hincapié en la utilidad de las herramientas de monitoreo: “ahora que tenemos mejores resonancias magnéticas, podemos ver qué sucede en el cerebro. Identificar una lesión nueva es una mala noticia, pero -por otra parte- es buena, dado que nos permite saber que la enfermedad está actuando y podemos obrar en consecuencia a tiempo. Sin las resonancias magnéticas, no tendríamos ninguna pista hasta que sucede el episodio, que potencialmente podría ocasionar daños irreversibles. Se estima que ocurre un episodio por cada 10 lesiones”, subrayó.
En la misma línea, la Dra. Patrucco comparó la utilidad de la resonancia magnética para el neurólogo con la del electrocardiograma para el cardiólogo: “es una de las principales herramientas que nos permiten saber qué está sucediendo y tomar decisiones para beneficio del paciente”.
La Esclerosis Múltiple en números
Hasta hace unos años, esta enfermedad era considerada poco frecuente, pero hoy se sabe que afecta a unas 100 mil personas en América Latina. “Hace 15 años, la prevalencia de la enfermedad en la Argentina era de 20 por cada 100 mil habitantes; un estudio reciente mostró que esa prevalencia aumentó a 35 por cada 100 mil. Prácticamente, se duplicó en este lapso y esto puede responder a múltiples razones: primero, a la mayor alerta de los médicos y de la comunidad; también puede influir que hay más y mejores resonadores magnéticos y -muy probablemente- también estemos ante un aumento real de la aparición de casos”, sostuvo el Dr. Edgardo Cristiano.
Respecto de la incidencia, es decir, la cantidad de nuevos casos por año por cada 100 mil habitantes, la Dra. Patrucco aseguró que los últimos datos indican que en nuestro país pasó de 1.5 a casi 3 por cada 100 mil personas en los últimos 15 años, es decir, se duplicó de alrededor de 600 a 1200 por año.
El Dr. Giancarlo Comi se refirió al incremento increíble de la frecuencia de la esclerosis múltiple que se ha detectado en países europeos y en Estados Unidos: “¿Por qué sucedió esto? La enfermedad parcialmente se debe a algunos aspectos genéticos, pero el estilo de vida también influye: las mujeres fuman más y fumar es un factor de riesgo alto para la enfermedad. A su vez, cada vez absorbemos menos vitamina D porque nos exponemos menos al sol, y esto se ha visto que repercute en la aparición de la EM. Por otra parte, la vida industrializada también genera riesgos para la aparición de la enfermedad”. Dado que en la Argentina la genética de las personas en muchos aspectos es similar a la de Europa y el estilo de vida se está volviendo muy parecido al europeo, el Dr. Comi consideró que en nuestro país la esclerosis múltiple va camino a convertirse en una enfermedad frecuente.
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad neurológica, crónica, inmunológica, de causa no determinada que afecta al Sistema Nervioso Central (SNC). La EM resulta del daño a la mielina, la capa protectora que protege las fibras nerviosas del SNC que incluye al cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos.
Como tiene una base inmunológica, es el propio sistema inmune el que no reconoce a la mielina como propia y en consecuencia la ataca, destruyendo la habilidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y hacia el cerebro, lo cual produce la aparición de síntomas tales como fatiga, pérdida de visión de un ojo, debilidad muscular, pérdida de coordinación, alteraciones en la sensibilidad tales como cosquilleo o entumecimiento, torpeza en una de las extremidades, sensibilidad al calor, vértigos, mareos y dolor facial, entre otros. Los episodios más agresivos pueden ocasionan trastornos motores, en la movilidad y daño neurológico severo.