El lunes 28 de septiembre a las 11:30 hs. en el Edificio Anexo de la UTN de Resistencia, sito en Laprida y
French, se realizará el lanzamiento del proyecto de los Drones Fumigadores, desarrollado en la Dirección
de Servicios a Terceros de la Secretaría de Extensión Universitaria - Facultad Regional Resistencia de la
Universidad Tecnológica Nacional (FRRe – UTN), por el Grupo de Estudio y Desarrollo de Tecnologías de
Información Geográfica (GEDTIG), dirigido por el Ing. Daniel Sanguinetti
Se trata de un vehículo aéreo no tripulado, preparado para la pulverización selectiva de pequeñas áreas
de cultivo y desarrollado para evitar contaminar cursos de agua o monte nativo con agrotóxicos.
Esta nueva versión de los drones, además de promover la protección de la salud de los pobladores
próximos a las áreas a fumigar, de los recursos naturales y cursos de agua, es una herramienta que
mejora la rentabilidad de las explotaciones agrícolas, al circunscribir el uso de agroquímicos sólo a las
superficies de los campos que así lo requieran, con la especificidad exacta.
Los fundamentos
En la Provincia del Chaco se ha establecido por legislación, áreas de exclusión para la aplicación aérea y
terrestre de agrotóxicos, denominadas líneas agronómicas, que se ubican en forma concéntrica a partir de
centros poblados.
La legislación establece que no se podrá realizar aplicación aérea de agrotóxicos dentro de los 1500
metros de radio contados desde el centro de una localidad y no se podrá aplicar ningún tipo de
agroquímico dentro de los 500 metros, quedando la franja de 500 a 1500 metros, permitida para la
aplicación terrestre de agentes químicos, siempre que se lleven a cabo con buenas prácticas agronómicas
y de seguridad.
La restricción mencionada anteriormente, surge de los problemas sanitarios observados en la población,
ocasionados por la deriva de productos químicos de las aplicaciones aéreas desde los predios con
sembradíos, a los domicilios particulares de familias en distintas localidades. Para entender esta situación
hay que recordar que en muchos casos no existen zonas bien delimitadas entre el predio rural en
producción y el domicilio de los ciudadanos.
Por otro lado se ha observado que la aplicación terrestre, llevada a cabo por mochileros (aplicador humano
con una mochila en la espalda que contiene el producto químico), dentro de la línea agronómica se realiza
en la mayoría de los casos, sin cuidar las normas de seguridad establecidas para la protección de la salud
del pulverizador, lo que implicaría el uso de mamelucos, guantes, máscaras, horarios adecuados de
aplicación, etc.
En ambas situaciones (aplicaciones aéreas o terrestres), se constata que la actividad se realiza en forma
uniforme y plena, es decir que se fumiga en todo el predio sin importar la existencia de los focos. La
aplicación en todo el predio versus la aplicación sectorizada, ocasiona mayores costos por aplicación (ya
que hay mayor uso de principio activo, con el consecuente aumento de probabilidad de contaminación con
riesgo a la salud tanto del aplicador como del ambiente, entre otras).
En cuanto a cuestiones operativas hay que tener en cuenta que las aplicaciones aéreas tienen
restricciones técnicas, debido a que el vehículo (avión) pierde efectividad en los bordes de los predios más
aún, si estos cuentan con cortinas forestales u otro obstáculo que le impida acercarse hasta el límite de
campo.
Inversión privada para el desarrollo tecnológico
Cabe destacar que el proyecto para esta versión de vehículo aéreo no tripulado (VANT), ha sido realizada
a pedido de Juan Carlos Genero y de Luciana Genero, empresarios de la ciudad de Presidencia Roque
Sáenz Peña, quienes suscribirán el lunes 28 de septiembre, el Convenio Específico de Colaboración con
la Decana de la FRRe – UTN, Ing. Liliana Cuenca Pletsch.
Las actividades que se desprenden del mencionado convenio, subrayan el involucramiento del sector
privado en el desarrollo tecnológico, buscando satisfacer con estas herramientas, las necesidades del
sector productivo agrícola.
En referencia a los drones, la Tecnológica de Resistencia viene “picando en punta”, ya que ha
desarrollado cuatro prototipos diferentes (Cirrus Rural, Cirrus Urbano, Alas I y Alas II) adaptados a para
distintas aplicaciones, los más grandes propulsados con motor a explosión y los más pequeños, con