El Sudoeste chaqueño acompañó en Charata la presentación del libro de Aída Ayala
La ciudad de Charata congregó el último fin de semana a representantes del sudoeste chaqueño para ser protagonistas, al igual que horas antes lo fuera la capital provincial, de la presentación del libro “Mi Compromiso”, de la intendenta Aída Ayala, obra que refleja el testimonio de vida y trabajo de la mujer que gobierna la ciudad de Resistencia por decisión mayoritaria de los habitantes.
El evento se desarrolló en el salón de reuniones del Hotel Catange de la mencionada localidad, sobre Ruta 89, que vio su capacidad colmada por la expectativa que generó la posibilidad de compartir la experiencia de vida de la jefa comunal capitalina.
Asistieron también los intendentes Carlos Urinovsky de Charata, Juan Antonio Reschini de General Pinedo, Omar Machuca de Las Breñas y Juan Sirich de San Bernardo, localidades que declararon de interés social y cultural la presentación del libro entregando sendas carpetas protocolares.
Presentación innovadora
Con gran atención, los vecinos del sudoeste presentes compartieron la presentación del video que dio inicio a la jornada, conteniendo una síntesis de los momentos que fueron marcando la trayectoria de Aída Ayala, reflexiones nacidas desde la ética cívica y que marcan un camino de transformación y reconocimiento de logros que son fruto del trabajo conjunto.
A partir de allí se genera un diálogo casi íntimo, esclarecedor y emotivo entre la autora del libro y Luis Rosales, político, escritor y periodista, que avanza desde el diagnóstico hacia las soluciones, proponiendo transformaciones, en una actitud no siempre imitada por quienes practican la política como forma de vida.
Esa noche dijo: “Este libro será para los que te aprecian y te siguen pero también para los que te observan”, en clara alusión al cariño ganado entre los resistencianos pero también al respeto que conquista día a día y la colocan como favorita en el complejo panorama político actual resaltando su carisma.
Aída y su lugar en el mundo La charla fue amena y espontánea; recorrió sus experiencias personales y su conocimiento práctico de gestión, todo atravesado por la profunda sensibilidad que incluso la emocionó en varios momentos de la presentación. “Cuando elijo mi lugar en el mundo, elijo Resistencia”, confesó Aida Ayala con un sentido de pertenencia que siempre menciona como el principal motor para convertir habitantes de un lugar en verdaderos ciudadanos. No faltó el reconocimiento a políticos como Illia y Alfonsín, ejemplos de dignidad y vocación democrática; su encuentro con el Obispo Bergoglio, hoy Papa Francisco que aconsejaba “apacentar al pueblo y ser portadores de buenas noticias”, a quien volverá a ver dentro de pocos días en el Vaticano, especialmente invitada por el Santo Padre, a quien transmitirá “el cariño del pueblo del Chaco”.
Sin sentir no hay proyectos
A lo largo de la charla, Aida Ayala se mostró tanto como la estadista que cumple su tercer mandato gobernando Resistencia como así también la mujer sencilla y sensible que apela a los cuadernos que escribía de niña, se muestra en un mundo de planes y objetivos que se complementa con emociones. “Sin sentir no hay proyectos, las ilusiones le dan sentido a los principios”, resume con la precisión de las palabras que la emocionan cuando se refiere al Chaco profundo que la desafía en cada nuevo camino que recorre. “Tenemos que abrir el corazón, escuchar con la mirada y despertar nuestra vocación de servicio. Hoy vengo con el amor de madre, guiada por la luz del futuro que se viene, para seguir construyendo juntos, ese es mi compromiso…”
Al amparo de las reflexiones, desde hoy Aída Ayala deja escrito su compromiso que puede resumirse: “Un deseo de estar y hacer juntos, el reconocimiento del otro en sus particularidades, la aceptación de las diferencias y la unión de voluntades, habrán de construir el tejido social necesario y digno de labrarlo para nosotros y generaciones futuras”. Para lo anecdótico queda el cierre de la jornada, con un brindis, la actuación de un excelente grupo musical local, las fotos con Aída y la entrega de libros autografiados.