El Niño entra en su fase más intensa y expertos piden revisar los planes de contingencia en Chaco
Un informe elaborado por especialistas de la Universidad Federal de Santa María de Brasil y de la Facultad de Ingeniería de la UNNE ubica el período de mayor intensidad del fenómeno entre octubre y los próximos meses. Advierten que el monitoreo debe incluir lluvias, niveles del Paraná y Paraguay y descargas de represas, aunque aclaran que no corresponde anticipar una repetición de las inundaciones de 1982-1983.
El fenómeno de El Niño 2026-2027 ingresa en uno de sus períodos de mayor intensidad, mientras especialistas recomiendan a provincias y municipios verificar sus planes de contingencia ante la posibilidad de lluvias abundantes y nuevos aumentos en los caudales de los principales ríos de la Cuenca del Plata.
La advertencia surge de la Nota Técnica N°6, elaborada por equipos de la Universidad Federal de Santa María (UFSM), de Brasil, y del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).
Los modelos analizados ubican el máximo de El Niño entre octubre y los próximos meses. Sin embargo, los especialistas remarcan que la intensidad del fenómeno por sí sola no permite determinar que Chaco vaya a sufrir lluvias extremas o inundaciones. La evolución dependerá también de cómo se distribuyan las precipitaciones, del estado previo de las cuencas, de la respuesta de los ríos y de otros factores climáticos. No necesariamente se repetirá lo ocurrido en 1982-1983 Uno de los puntos centrales del informe es la cautela frente a las comparaciones con grandes inundaciones del pasado.
Aunque algunos indicadores actuales se encuentran entre los valores más elevados de sus registros históricos, los investigadores advierten que existen diferencias con el episodio de 1982-1983, frecuentemente utilizado como referencia.
Las perspectivas disponibles ubican la mayor señal de lluvias en el sector oriental de la Cuenca del Plata, sin que esa tendencia se extienda de manera uniforme sobre todo el territorio chaqueño. Por eso, señalan que no existen elementos suficientes para afirmar que se repetirán las precipitaciones y crecidas registradas hace más de cuatro décadas. Chaco debe mirar lo que ocurre dentro y fuera de la provincia Para los especialistas, el seguimiento de la situación chaqueña debe realizarse en dos escalas.
Por un lado, deben observarse las lluvias locales, la humedad acumulada en el suelo y la capacidad de desagüe. Pero al mismo tiempo resulta imprescindible seguir lo que sucede en las cuencas del Paraná y el Paraguay, ya que el nivel de esos ríos puede aumentar aunque llueva poco dentro de Chaco.
Incluso ambas situaciones pueden combinarse: cuando los grandes ríos están altos, los sistemas de desagüe locales encuentran mayores dificultades para evacuar el agua. Si además coinciden con lluvias importantes sobre el territorio provincial, el riesgo de anegamientos puede incrementarse. Represas con mayor cantidad de agua almacenada El informe también pone la atención sobre algunas represas de la región. Entre agosto y septiembre aumentó considerablemente el volumen de agua almacenada en determinados embalses.
Esto significa que, si se mantienen los mismos límites operativos, existe menos espacio disponible para retener nuevos aportes y podría reducirse la capacidad de las represas para amortiguar futuras crecidas.
Los investigadores aclaran, sin embargo, que el impacto no depende solamente del porcentaje de almacenamiento, sino también del volumen de agua que ingrese, de las descargas que se realicen y de las reglas de operación de cada central. Recomiendan revisar ahora los planes de emergencia La recomendación inmediata es que municipios y Provincia comprueben sus planes de acción antes de que se produzcan nuevas situaciones críticas.
El informe plantea verificar quiénes son los responsables de cada operativo, identificar la población expuesta, controlar la disponibilidad de recursos y lugares de alojamiento temporal y revisar los sistemas de comunicación y coordinación.
También propone articular esas acciones con el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 y con los organismos que intervienen en el seguimiento hidrometeorológico. Más lluvias en el Litoral durante los próximos meses El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional para el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026 indica una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en el Litoral argentino y en sectores del centro y sur del país.
Para el centro-oeste de Chaco y Formosa se esperan condiciones normales o superiores a las normales, mientras otros modelos internacionales muestran una señal húmeda más marcada sobre el sur de Brasil, Uruguay y el sector oriental de la Cuenca del Plata. Un seguimiento que deberá ser diario Frente a este escenario, los especialistas recomiendan que el monitoreo no se limite a los pronósticos estacionales.
El seguimiento diario debería reunir las lluvias registradas en las zonas que aportan agua a los ríos, los niveles aguas arriba y las descargas de las represas, además de las condiciones concretas en cada localidad.
La activación de medidas específicas deberá ajustarse a las advertencias y criterios de organismos como el Instituto Nacional del Agua, el Servicio Meteorológico Nacional, la Administración Provincial del Agua, Defensa Civil y Prefectura Naval.
El mensaje central del informe es de preparación, pero también de prudencia: un El Niño intenso no significa automáticamente una gran inundación, aunque sí obliga a mantener una vigilancia permanente y planes de respuesta preparados para distintos escenarios.