Contundente artículo de la prestigiosa revista Nature desnudó la hipocresía ambiental de Zdero, el “gobernador que legalizó la deforestación”
Un estudio publicado esta semana por uno de los medios más importantes del mundo de divulgación científica reveló que el gobierno chaqueño excluyó de la protección a 270 mil hectáreas desmontadas ilegalmente. Mientras el “Zorro” promete control, sus políticas consolidan un modelo que premia a los infractores y pone en riesgo el comercio con Europa.
La prestigiosa revista Nature publicó esta semana una investigación que expone con crudeza las políticas de deforestación en el Chaco. El estudio, reproducido por el diario La Nación y disponible en https://www.nature.com/articles/s41893-026-01917-5, revela que entre 2009 y 2024 sucesivas administraciones chaqueñas implementaron seis estrategias para "blanquear" zonas deforestadas y reducir la protección de bosques nativos. Y aunque el informe señala que se trata de "una política de Estado que no distingue partidos", la gestión de Leandro Zdero aparece como la continuidad más cínica de ese modelo.
La maniobra más grave del gobierno actual fue la actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) en 2024. En apariencia, Zdero aumentó las áreas protegidas. Pero el estudio de Nature destapó el maquillaje: el nuevo ordenamiento excluyó 270 mil hectáreas que fueron desmontadas ilegalmente entre 2009 y 2024, "legalizando de hecho la deforestación pasada". Además, redujo la protección de otras 220 mil hectáreas de alto valor de conservación.
El gobierno defiende esta medida como un "sinceramiento técnico". Pero los investigadores advierten que se trata de una violación al principio de "no regresión" de la Ley de Bosques. Zdero no está combatiendo la deforestación: está legalizando el delito. Otro dato demoledor: entre 2020 y 2024, el gobierno chaqueño emitió autorizaciones especiales para vender madera de desmontes ilegales sobre un área diez veces mayor que en la década anterior. En 2024, el 55% de la madera extraída en Chaco provino de tala ilegal. Las multas, mientras tanto, representaban apenas el 72% de la ganancia potencial por desmontar. Pagarlas es un costo de producción, no una sanción.
La hipocresía de Zdero es total. Mientras promete "terminar con la anarquía administrativa", su gobierno profundiza mecanismos que favorecen a los grandes propietarios y mantiene controles laxos. La Cámara Federal de Casación Penal ya cuestionó la flexibilización de los desmontes, y las cifras oficiales de reducción de la tala son puestas en duda por fuentes judiciales y ambientales.
Zdero no solo incumplió su promesa de proteger el bosque nativo: convirtió la degradación ambiental en una política de Estado con nombre y apellido. Mientras el reglamento europeo contra la deforestación se acerca, el gobernador chaqueño juega con el futuro ambiental y comercial de toda la Argentina.